El principal obstáculo es que muchas empresas y desarrolladores codifican sus aplicaciones web para Internet Explorer (IE) 6, que no es un navegador estándar, lo que impedirá que dichos programas puedan ejecutarse en otros navegadores, como Firefox o Chrome, e incluso en la propia versión 8 de IE, que es el que viene con Windows 7.

Según una encuesta de Gartner, el 40 por ciento de las empresas que trabajan con IE6 reconocen que sus aplicaciones no son compatibles con IE8.

Pese a todas las advertencias (IE6 está considerado como uno de los navegadores más peligrosos), las empresas siguen utilizando la sexta versión de Explorer por diversas razones, según se desprende del informe de Gartner. Y, según esta misma consultora, en 2014, cuando finalice todo el soporte para Windows XP, los problemas de compatibilidad con IE8 supondrán el 20 por ciento de problemas de productividad y presupuesto de las migraciones a Windows 7. Así pues, las empresas sólo tienen dos opciones: dedicar tiempo, dinero y recursos a actualizar las aplicaciones de IE6 para que sean compatibles con nuevos navegadores o seguir trabajando en Windows XP. 

arreglando ventanas windowsSin embargo, hay cuatro formas de resolver este dilema, según Gartner. Por un lado, hacer que las aplicaciones de IE6 sean compatibles con IE8, aunque se trata de lo más diícil de hacer, según la propia consultora, quien considera, no obstante, que es la opción más recomendable.

La segunda opción es ejecutar IE6 en un servidor o desde ordenadores viruales gestionados. Se trata de una opción temporal y puede llegar a ser una solución complicada dado que no todos los usuarios saben cómo utilizar estos entornos virtuales.

Existe una terecera opción, la recomendada también por Microsoft: emplear MED-V, su herramienta de virtualización de escritorios empresariales, aunque no es gratuita. Forma parte de MDOP (Microsoft Desktop Optimization Pack), la suite de Microsoft para ayudar a las empresas a gestionar entornos tecnológicos y que exige el pago de la licencia por Software Assurance.

Por tanto, también existe una cuarta alternativa: utilizar herramientas de virtualización que no sean de Microsoft, aunque ello conlleva sus riesgos. InstallFree, Symantec, VMware y Spoon.net son algunas de las empresas que han anunciado estas otras herramientas.