Comprimir archivos puede resultar muy útil ya que gracias a ello es mucho más fácil subir archivos a la nube o moverlos a un disco duro.

Es decir, cuando comprimimos un archivo, al hacerlo más pequeño, resulta mucho más fácil de administrar, aunque ten en cuenta que no se puede acceder a su contenido mientras esté comprimido.

En este artículo te explicamos cómo crear un archivo comprimido y también cómo descomprimirlo. Lo mejor de todo es que si usas Windows 10 no tendrás que instalar ningún software extra ya que viene incorporada de fábrica una herramienta que te permite comprimir archivos.

Sigue leyendo para descubrir cómo puedes comprimir rápidamente tus archivos en Windows 10.

Cómo comprimir archivos y carpetas

Puedes comprimir tus archivos y carpetas directamente desde el ‘Explorador de Windows’. Abre el ‘Explorador de archivos’ y navega hasta los archivos o carpetas que deseas comprimir.

Selecciona un solo archivo o carpeta, o selecciona varios manteniendo pulsada la tecla 'Ctrl' y haciendo clic en varios archivos o carpetas.

Haz clic con el botón derecho del ratón, dirígete a ‘Enviar a’ y pasa el puntero del ratón por encima. Selecciona la opción 'Carpeta comprimida (zip)'.

Aparecerá una carpeta comprimida dentro del directorio en el que te encuentras actualmente que contiene los archivos que ha seleccionado.

Cómo descomprimir un archivo en Windows 10

Por suerte, descomprimir una carpeta en Windows 10 también es una tarea de lo más sencillo, así que sigue los pasos que indicamos a continuación para averiguar cómo hacerlo.

Haz clic con el botón derecho en la carpeta y selecciona 'Extraer todo'. Windows te preguntará dónde deseas extraer el contenido de tu archivo comprimido.

Una vez que hayas seleccionado dónde quieres que se ubiquen los archivos, haz clic en 'Extraer' y Windows sacará las carpetas del archivo comprimido listas para usar.

Es así de simple.

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