Una de las grandes atracciones de Windows es la facilidad con la que es posible personalizar diversos elementos del sistema operativo, entre las que se incluye la de personalizar el aspecto y las fuentes de letra utilizadas. 

A pesar de que es una característica que suele pasar desapercibida para el usuario, unas simples modificaciones y personalización pueden hacer cambiar totalmente el aspecto de tu interfaz y de los trabajos y proyectos que lleves a cabo. 

El hecho de instalar nuevas fuentes de letra, te permitirá añadir nuevas familias a tu versión de Windows, haciendo que visualmente los documentos y las aplicaciones que sueles manejar, dispongan de un mayor catálogo de letras entre las que poder elegir. 

Cómo instalar fuentes en Windows 10

Si eres de los que trabaja con la edición y maquetación de documentos, con herramientas como Adobe InDesign, y los compartes con un equipo de trabajo o compañeros, en ocasiones te habrá sucedido que no dispones de las fuentes de letra apropiadas para su visualización. 

Es entonces cuando te preguntarás: ¿Cómo puedo instalar fuentes en mi equipo Windows? Te explicamos las formas sencillas que hay de hacerlo. 

Método 1: Con Microsoft Store

La forma más sencilla que existe para instalar una nueva fuente de letra es dirigirse a la tienda Microsoft Store, una aplicación que está preinstalada en la mayoría de los dispositivos con Windows 10. 

Si no la pudieras localizar, sigue estas instrucciones que hemos encontrado en el foro oficial de Microsoft, para recuperarla de manera segura en tu PC. 

  1. Dirígete a ‘Configuración> Personalización’ y haz clic en la pestaña ‘Fuentes’.
  2. Aquí, haz clic en el texto azul que dice 'Obtenga más fuentes en Microsoft Store'.
  3. Selecciona la fuente que deseas y procede con la descarga
  4. Una vez instalada, verás que aparece en la lista de la pestaña de fuentes. 

Método 2: Arrastrar y soltar

Si Microsoft Store no ofrece lo que estás buscando, te recomendamos utilizar el método de arrastrar y soltar, tan simple como eso. 

Para que esto funcione, deberás tener un archivo de fuente en formato .ttf (TrueType) descargado previamente en tu ordenador. Este es el uso estándar de Windows y está disponible en la red a través de sitios como Font Squirrel. 

  1. Abre el ‘Explorador de archivos’ y dirígete a ‘Descargas’.
  2. Extrae el archivo .ttf del fichero comprimido zip si es necesario.
  3. Con la ventana abierta, escribe 'Panel de control' en la barra de búsquedas en la barra de tareas y haz clic en el primer resultado.
  4. Dirígete a ‘Apariencia y personalización’ y haz clic en 'Fuentes'.
  5. Ahora, simplemente tendrás que arrastrar el archivo .ttf desde la carpeta de descargas a la ventana del Panel de control. Puede que tengas que esperar unos segundos para que se instale.
  6. A continuación, verás que está accesible junto al resto de fuentes genéricas.

Si estás cansado de la fuente predeterminada que te aplica Windows, consulta nuestra guía sobre cómo cambiar el tipo de fuente por defecto de Windows 10.