El salto más radical de Windows 8 frente a Windows 7, sin duda, es la desaparición del menú inicio tradicional. Para muchos usuarios, la falta de esta función supone auténticos quebraderos de cabeza, algo que modifica la forma natural de proceder que hasta ahora llevábamos empleando todos estos años desde la llegada de Windows XP. Es por ello que se hace necesario recurrir a soluciones alternativas, aplicaciones que nos permitan habilitar una función similar.

Start Menu es una aplicación gratuita sencilla de instalar, en la que es posible dejar los ajustes por defecto, o bien, llevar a cabo algunos cambios en su comportamiento. De hecho, puedes dejar visible, o bien ocultar, todo lo relacionado con las herramientas de administración, el panel de control, los documentos, la red, las fotos y un largo etcétera. Todas las opciones que habitualmente tenemos en el menú de inicio de Windows 7.

También puedes cambiar la apariencia del botón Start, para que sea el de Windows XP o el de Windows 7. Otras de sus opciones es ejecutar la pantalla de escritorio nada más iniciar el ordenador, así como desactivar las esquinas activas de la interfaz Metro.

Durante el proceso de instalación, la aplicación te preguntará si quieres instalar el software Iobit Advanced SystemCare Ultimate, que por defecto está marcado como si. No es necesario para que se habilite el icono del menú inicio. 

En definitiva, una gran solución para poder facilitarlos las tareas cuando acabamos de tomar contacto con Windows 8. En adelante, cuando pulses sobre la tecla de Windows 8, comprobarás como se despliega el menú de siempre, con posibilidad de pulsar sobre la opción de "switch to Metro" para pasar a la interfaz gráfica.