Proteger tu privacidad online es cada vez más difícil. Uno de los principales problemas es que cuando usas Internet tu dirección IP muestra a sitios web y empresas tu ubicación y posiblemente incluso hasta quién eres.

Dependiendo del lugar del mundo en el que vivas, esto puede ser muy peligroso, o simplemente molesto si prefieres mantener tus actividades online en privado.

Afortunadamente hay maneras de ofuscar esta información y enmascarar tu dirección IP real con una diferente. A continuación te ofrecemos los programas y herramientas disponibles para proteger tu privacidad mientras navegas.

1. Ocultar tu dirección IP utilizando una VPN

Sin duda, la forma más fácil de ocultar tu dirección IP es utilizando una VPN. Estas Virtual Private Network o Redes Privadas Virtuales disfrazan los orígenes de tu conexión al mostrar una dirección IP completamente diferente.

La dirección falsa puede estar ubicada en cualquier parte del mundo (suponiendo que el servicio que utilizas tiene servidores en todo el mundo), lo que también significa que las VPNs se utilizan a menudo para eludir las restricciones regionales de servicios como Netflix.

Una vez más, dependiendo de dónde vivas, una VPN puede o no ser legal.

Las VPN también encriptan los datos que viajan hacia y desde los servidores que visitas, proporcionando así una capa adicional de seguridad para todo lo que haces en la red.

El navegador web Opera tiene una VPN incorporada (bueno, un proxy en realidad), pero hay una serie de alternativas gratuitas y de pago que hacen un buen trabajo a la hora de mantener la privacidad de tus datos.

Recomendamos en concreto NordVPN, ExpressVPN o PureVPN. Pero, si lo deseas puedes consultar nuestros artículos completos sobre las mejores VPN del año y las mejores VPN gratis disponibles.

2. Usar un servidor proxy para ocultar tu IP

Un servidor proxy es parecido a una VPN, en el sentido de que enruta tu conexión a Internet a través de un servidor en línea, de modo que tu dirección IP original queda enmascarada mientras navegas.

Al igual que con las VPNs, los proxies se utilizan a menudo para sortear los bloques de contenido geográfico, y también son populares en las partes del mundo donde Internet está más regulado.

Aunque los servidores proxy son una forma válida de ocultar tu dirección IP, conllevan más riesgos que algunos de los servicios VPN de mayor reputación.

En el pasado ha habido casos en los que los propios proxys eran los que rastreaban las actividades de las personas; además,  como la información en un proxy no está encriptada como lo está en una VPN, también existe la posibilidad de que se recopilen tus datos.

3. Usar Tor para cambiar IP

Un nombre que es sinónimo de privacidad online es el navegador Tor. Durante muchos años, esta ha sido la aplicación ideal para las personas que no quieren que sus actividades online sean monitoreadas o rastreadas por gobiernos, corporaciones o hackers.

Tor es un navegador gratuito, de código abierto y descargable que utiliza servidores voluntarios para hacer rebotar tu conexión alrededor del mundo y hacer que sea extremadamente difícil para cualquiera averiguar lo que has estado haciendo.

Como puedes ver, el logo de Tor es una cebolla, que representa las capas de encriptación que protegen aún más los datos de los usuarios, a la vez que provoca lágrimas en los ojos de las agencias de inteligencia de todo el mundo.

Hay una desventaja, sin embargo, y es el hecho de que usar el navegador Tor no es exactamente la experiencia más rápida que puedas esperar. La aplicación de estas capas de cifrado y el redireccionamiento de los datos por todo el mundo se cobra un peaje en el rendimiento.

Los usuarios de Android estarán encantados de notar que también hay una versión de Tor disponible para teléfonos y tablet, bajo el interesante nombre de Orbot. Una vez más es gratis, y emplea los mismos niveles de engaño para ocultar tu ubicación.