Si le ha pasado a un montón de celebrities como Jennifer Lawrence, ¿por qué no a nosotros? Fotografías, vídeos y datos personales, es decir, nuestra información puede convertirse pública si cae en manos ajenas y si no tenemos las precauciones adecuadas a la hora de proteger nuestra privacidad.

Los expertos de Panda Security nos recomiendan seis sencillos pasos para evitarlo en uno de los últimos posts de su blog.

Cuidado con lo que se guarda en la nube. Aunque nadie está a salvo de un robo de identidad o hackeo de su móvil, cuantos menos rastros dejemos de nuestra intimidad, mejor.

El usuario y la contraseña son sagrados. Mejor que nadie los conozca, ni siquiera cuando haya mucha confianza. La doble verificación de contraseña también es una buena opción.

Las contraseñas o passwords deben ser más complejos, con números, distintos caracteres, minúsculas y mayúsculas, también resultan de utilidad. No conviene olvidarse de la clave del WiFi.

En cuanto al correo, se recomienda utilizar diferentes direcciones, profesional, personal, para asuntos financieros, etc. Así, en el caso de que una cuenta sea hackeada, la información del resto queda protegida.

También conviene prestar atención a nuestro perfil en las redes sociales y revisar periódicamente las medidas de seguridad.

Y por último, hay que utilizar un buen antivirus adaptado al dispositivo que utilicemos.