Parece que, de la noche a la mañana, todo el mundo habla de la SpO2, o la saturación de oxígeno en sangre. El último Apple Watch, el smartwatch Withings y los monitores Fitbit pueden realizar lecturas de SpO2.

Junto a otras biométricas como los niveles de estrés o la calidad del sueño, pueden ayudar a tener una idea sobre nuestra salud. ¿Pero debemos darle tanta importancia a nuestros niveles de oxígeno en sangre?

Seguramente no, pero ahora que todos estamos haciendo cambios en nuestra vida por culpa del COVID-19, no está de más saberlo. A continuación, te explicamos qué es un oxímetro de pulso (o pulsioxímetro), para qué sirve, cómo funciona y dónde comprar uno.

Antes de comprar uno, te recomendamos que lo consultes con un profesional de la salud para saber si debes hacerlo o si es el adecuado para ti.

Qué es un oxímetro de pulso

¿Qué es un pulsioxímetro?

Antes de que las grandes marcas de tecnología introdujera las lecturas de oxígeno en sangre al gran público, es algo que solo encontrábamos principalmente en los hospitales y otros centros de salud.

El pulsioxímetro, que empezó a existir en su forma inicial en los años treinta, es un dispositivo médico pequeño, indoloro y no invasivo que se engancha en tu dedo (o dedo del pie o lóbulo de la oreja) y utiliza luz infrarroja para medir los niveles de oxígeno en sangre.

Estas lecturas ayudan a los profesionales médicos a entender si la sangre del paciente transporta oxígeno bien del corazón al resto del cuerpo, y si se necesita más oxígeno. Saber lo oxigenada que está la sangre es de utilidad.

Aquellos con condiciones como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), asma o neumonía querrán hacer lecturas frecuentes para asegurarse que los niveles de oxígeno son los correctos, y entender si un medicamento o tratamiento está funcionando.

Aunque no es ningún sustituto de pruebas como la PCR, un oxímetro también puede indicar si se tiene o no COVID-19

¿Puede detectar el COVID un oxímetro de pulso?

Los niveles de oxígeno en sangre deben estar entre el 95 % y el 100 %. Si baja del 92 %, podrías tener hipoxia, que significa que hay una deficiencia de oxígeno en la sangre.

El virus COVID-19 ataca los pulmones y causa inflamación y neumonía, y puede alterar los flujos de oxígeno. En este caso, un oxímetro puede ser útil para detectar la hipoxia causada por el COVID, incluso antes de que los pacientes empiecen a mostrar otros síntomas como la fiebre o la falta de aire.

Obviamente, para saber si tu oxígeno en sangre está por debajo de lo normal, debes conocer tus niveles de oxígeno normales. Es aquí cuando resulta muy práctico monitorizar tu oxígeno. En caso de que estén por debajo de 92 %, hay que ir a urgencias.

Pero cabe recordar que unos niveles bajos de oxígeno no necesariamente significa que tienes COVID, pues podría indicar otras complicaciones potencialmente peligrosas para tu salud.

¿Cómo funciona un oxímetro?

La sangre oxígenada es de un rojo más brillante que la sangre con deficiencia de oxígeno, y el oxímetro básicamente mide la diferencia en la absorción de la luz con una luz infrarroja que lanza contra tu piel. Los vasos más rojos reflejarán más luz roja, mientras que los vasos más oscuros no absorberán tanta luz roja.

Dónde comprar un oxímetro de pulso

El Apple Watch Series 6, el Fitbit Sense, el Fitbit Versa 3 y el Withings ScanWatch miden los niveles de SpO2. Pero compres el dispositivo que compres, recuerda que no es un sustituto de dispositivos médicos y la intervención de los profesionales de la salud.

También puedes encontrar oxímetros de pulso individuales en tiendas como Amazon, pero debes asegurarte de que estás comprando uno que está certificado médicamente (CE).