Se trata, en principio, de que decenas de miles de personas que participen en el proyecto, proporcionen detalles sobre su nivel de congestión tolerable en el transporte público, el tiempo que están dispuestos a retrasar sus viajes para evitar la congestión, y cuánto están dispuestos a pagar por el transporte público, por ejemplo.

El motor de inteligencia artificial que se probará, podrá ofrecer sugerencias a cada persona, que podrían incluir tarifas más baratas para los viajeros que estén dispuestos a retrasar su viaje o incluso descuentos en un centro comercial, por su colaboración a la hora de reducir la congestión.

Puede que haya usuarios que no les importe retrasar su regreso a casa si acceden a tarifas más baratas, les invitan a un café o les hacen un descuento en la comida. El sistema de inteligencia artificial sería capaz de realizar un seguimiento de la receptividad de cada usuario y construir un modelo personalizado para ellos.

El sistema resultante permitiría reducir o aliviar las esperas, evitar los tumultos de gente y ofrecer una mejor experiencia al viajero.

La inteligencia artificial es un área clave de investigación para las grandes compañías informáticas que intentan pasar de algoritmos sencillos a otros más complejos, basados en grandes cantidades de datos. Estos sistemas aprenden del comportamiento humano de una persona para ofrecerle servicios y publicidad personalizada.

Este proyecto está encabezado por Fujitsu, que está utilizando su sistema Zinrai AI y trabaja con la Agencia de Ciencia, Tecnología e Investigación de Singapur y la Singapore Management University.

El proyecto finalizará en 2017, pero Fujitsu cree que podría haber una primera versión comercial de la tecnología en marzo de 2016.