Cuando compras un ordenador nuevo, lo mínimo que se puede esperar es que vaya rápido. No es el caso, en cambio, de los dispositivos que tienen ya algunos años. Todos los aparatos electrónicos suelen perder en velocidad con el tiempo.

La buena noticia es que hay formas de solucionar estos problemas de rendimiento con Windows sin tener que gastarse ni un céntimo y pudiéndose hacer en casa. A continuación, te presentamos los 10 trucos definitivos.

Eso sí, deberás buscar ayuda profesional u otro tutorial de PCWorld España para encontrar una solución si esta ralentización de tu PC o portátil -que no tenga una moderna unidad de estado sólido- es debida a algún fallo técnico de su disco duro.

Truco 1. Desactiva el inicio automático de programas

Una de las razones por las cuales un ordenador tarda mucho en iniciarse, aunque lo hayas tratado bien todo este tiempo, es por culpa de todos los programas y herramientas que has instalado y que en ocasiones se abren automáticamente al encender el PC.

Lo más probable es que no necesites que estas aplicaciones se ejecuten al iniciar sesión, así que te interesará conocer el método que te permitirá gestionar cuáles programas lo hacen y cuáles no.

A mano derecha de tu barra inferior de tu pantalla, verás una flecha que apunta hacia arriba y que, al hacer clic sobre ella, se te muestra una serie de iconos. Estos son los programas que se cargan de forma automática cuando enciendes Windows.

Puede que algunos de ellos sean esenciales, como los antivirus, pero otros no. Podrás elegir en el apartado ‘Inicio’ de tu ‘Administrador de tareas’, donde verás la lista de los programas que se ejecutan cuando abres tu ordenador.

Simplemente tendrás que hacer clic derecho sobre aquella aplicación que no necesites cada vez que inicias Windows y elegir la opción ‘Deshabilitar’ del menú desplegable. Verás que en la columna de ‘Estado’ ahora pone ‘Deshabilitado’.

Truco 2. Desfragmenta el disco duro de tu ordenador

Pese a que las versiones más recientes de Windows desfragmentan el disco duro de tu ordenador de forma automática, te interesará conocer esta herramienta de Microsoft, básica para mejorar el rendimiento de un ordenador.

Además, el sistema que utiliza Windows no es el mejor que existe en el mercado y hay programas como O&O Defrag con los que obtendrás un mejor resultado. Recomendamos especialmente Smart Defrag 5 de IObit porque es gratuito.

Para quienes no sepan qué significa desfragmentar un disco duro, se trata de aquel proceso para eliminar los espacios vacíos que existen en tu unidad HDD y que podrás llevar a cabo fácilmente en la aplicación ‘Desfragmentar y optimizar unidades’ de tu Windows.

Por otro lado, debes tener en cuenta que este método solo debe ser ejecutado si se tiene un ordenador con el tradicional disco duro mecánico. No lo hagas si, en cambio, dispone de una SSD. Si tiene ambas unidades, desfragmenta solo el disco duro.

Truco 3. Comprueba que tu PC esté libre de malware

Es igualmente aconsejable escanear el sistema para asegurarse de que no tienes instalado en tu ordenador algún tipo de software que pudiera estar perjudicándolo y ralentizándolo. En este sentido, habrá que tomar medidas para protegerse de cualquier malware.

Si eres de los que utiliza Windows Defender para proteger tu ordenador, deberás dirigirte al panel de ‘Configuración de Windows’, darle a ‘Actualización y seguridad’ y seleccionar la opción ‘Abrir Windows Defender’.

Se te abrirá una nueva ventana en la que podrás escoger qué tipo de escaneo quieres que realice tu ordenador. A mano derecha, elige entre ‘Rápido’, ‘Completo’ o ‘Personalizado’ -recomendamos la segunda opción- y dale al botón ‘Examinar ahora’.

En el caso de que se detecte la presencia de algún software infectado, Windows te lo hará saber y te explicará la mejor forma de eliminarlo. Para que eso no vuelva a ocurrir, recomendamos confiar en alguno de los mejores antivirus para Windows.

Truco 4. Ajusta la configuración de la memoria virtual de Windows

Otro truco muy sencillo para aumentar la velocidad de tu ordenador es permitirle a tu Windows que utilice más memoria virtual, una técnica que hará que tu sistema operativo disponga de mayor cantidad de memoria física.

Para solucionar este pequeño problema común, deberás abrir el ‘Panel de control’ y seleccionar ‘Sistema y seguridad’, seguido de ‘Sistema’. Ahora, a mano izquierda, haz clic en ‘Configuración avanzada del sistema’.

En la nueva ventana, y con la pestaña ‘Opciones avanzadas’ seleccionada, toca en ‘Configuración’. Se te abrirá otra ventana, y de nuevo con la pestaña ‘Opciones avanzadas’ seleccionada, haz clic en el botón ‘Cambiar’.

Desmarca la casilla ‘Administrar automáticamente el tamaño del archivo de paginación para todas las unidades’, selecciona la casilla ‘Tamaño personalizado’, elige los MB -sugerimos unos 1000 o 2000- de RAM virtual que quieras aumentar y dale a ‘Aceptar’.

Truco 5. Disminuye los efectos visuales

Aunque los amantes de Apple puede que no estén de acuerdo, el sistema operativo Windows 10 es bastante bonito, sobre todo gracias a las varias animaciones y a los efectos visuales usados que ofrecen un estilo muy atractivo.

Ahora bien, esos efectos pueden repercutir negativamente en el rendimiento de tu ordenador, especialmente si ya tiene algunos años. Por suerte, hay una manera muy sencilla de desactivarlos.

Dirígete al ‘Panel de control’ de tu Windows y selecciona la opción ‘Sistema y seguridad’, seguido de ‘Sistema’ y ‘Configuración avanzada del sistema’ a mano izquierda. En la nueva ventana, haz clic en el botón ‘Configuración’ del apartado ‘Rendimiento’.

Verás que aparece una larga lista de efectos visuales activados. Si solo quieres desactivar algunos, simplemente desmarca su casilla. En cambio, si quieres que Windows lo haga por ti, marca la casilla ‘Ajustar para obtener el mejor rendimiento’ y dale a ‘Aceptar’.

Truco 6. Reinstala Windows

Una técnica para acelerar la velocidad de tu Windows es simplemente reinstalándolo. Eso eliminará todo aquel software que no necesitas y que lo único que hace es ralentizar tu ordenador. También borrará todo malware y los archivos no deseados.

Necesitarás tener un disco de instalación de Windows si quieres reinstalar versiones más antiguas del sistema, pero si dispones de Windows 8 o Windows 10 podrás echar mano de su opción ‘Actualizar’, que te lo pondrá muy fácil.

Para reinstalar Windows 8, haz clic en ‘Configuración’ de la barra de ‘Charms’, seguido de ‘Cambiar configuración de PC’. Ahora, clica ‘Actualizar y recuperar’ y ‘Recuperación’. Por último, pincha en ‘Restaurar tu PC sin afectar a tus archivos’ y en ‘Comenzar’.

Para reinstalar Windows 10, ve a ‘Configuración de Windows’ y selecciona ‘Actualización y seguridad’. Tras hacer clic en ‘Recuperación’, pincha el botón ‘Comenzar’, seguido de ‘Restablecer este PC’. Tendrás la opción de mantener o no tus archivos.

En el caso de que, en cualquiera de las versiones de Windows, decidas quitar todos tus ficheros y programas, no olvides realizar una copia de seguridad previamente. Existen varios métodos para hacerlo, desde utilizar una memoria USB o un NAS.

Truco 7. Actualiza los controladores y las aplicaciones

Cuando los controladores, los programas e incluso el propio Windows no están actualizados, ello puede provocar que el ordenador vaya lento. En este sentido, controladores que tengan algún tipo de error pueden hacer que tu PC se apague solo.

Es más, los controladores de las tarjetas de vídeo suelen actualizarse para solucionar problemas en el rendimiento y bugs, de modo que parece una buena idea comprobar a menudo que estén actualizados a la última versión.

Pese a que las actualizaciones de Windows son automáticas, puedes chequear si hay alguna disponible yendo a ‘Configuración de Windows’, seguido de ‘Actualización y seguridad’. En ‘Windows Update’, dale a ‘Siguiente’ para actualizar el sistema.

Por otro lado, puede que te interese actualizar los controladores. Eso es algo más complicado de hacer, ya que deberás identificar el hardware y los controladores y tener a mano el número de la versión, la página web del fabricante y su página de descarga.

Existen herramientas gratuitas, sin embargo, que lo ponen más fácil. Nos referimos, por ejemplo, a SlimDrivers Free o Driver Booster Free, que harán el trabajo por ti: identificarán los controladores actuales, comprobarán las actualizaciones disponibles y las instalarán.

Truco 8. Libera espacio en tu disco

El disco duro de cualquier ordenador termina por ralentizar el sistema a medida que se llena de programas y archivos. Desinstalar algunas aplicaciones te ayudará a liberar espacio y a darle más capacidad a tu Windows para que funcione más rápidamente.

Existen varias formas de recuperar parte del espacio de almacenamiento de un ordenador. Puedes eliminar archivos de forma manual o bien instalar alguna herramienta que lo haga por ti. Esta, además, conseguirá rastrear mejor los archivos no deseados.

Si utilizas una aplicación externa, selecciona algunos archivos que quieras eliminar y bórralos, pero siempre asegurándote de que el programa también cree una copia de seguridad. Si ves que tu ordenador funciona mejor, repite el proceso.

En cambio, si ves que no estás mejorando el rendimiento de tu PC, recomendamos que recuperes la copia de seguridad. También sugerimos que no borres todos los archivos de una vez, ya que así será más complicado identificar un problema.

Por otro lado, puedes también desinstalar aquellos programas que ya no utilices y/o que estén ocupando mucho espacio en tu disco. Para ello, puedes ir al ‘Panel de control’ y seleccionar la opción ‘Desinstalar un programa’.

Debes tener en cuenta que, cuando instalas un programa, instalas a su vez muchos archivos. Para evitarlo, lo mejor es usar software que no necesita ser instalado. Puedes encontrar programas de este tipo en Portable Apps.

Truco 9. Instala software más rápido

A veces, lo único que necesitas para mejorar el rendimiento de tu ordenador es instalar mejor software. Es el caso, por ejemplo, de nuestra preferencia por Google Chrome u otros navegadores web frente a Internet Explorer.

Aquellos programas más pequeños y que pesan menos suelen ser también más rápidos que aquellas aplicaciones con todo tipo de prestaciones. El paquete Microsoft Office Hogar y Estudiantes 2013 requiere un espacio de 3 GB mientras que LibreOffice mucho menos.

En esta misma línea, se necesitan mínimo 4 GB de disco para instalar Adobe Photoshop Elements, pero solo 40 MB para Paint.NET y 150 MB para GIMP. Quizás estas dos últimas opciones puedan cubrir tus necesidades de edición de fotografía.

Por otro lado, la velocidad de los videojuegos depende en gran parte de la resolución de tu pantalla y los efectos especiales que usa. Si cambias la configuración de tu monitor y desactivas algunos efectos, puede que el juego vaya más rápido que antes.

Truco 10. Actualiza las piezas de hardware de tu ordenador

En último lugar, si consideras que todos los consejos presentados anteriormente no son suficientes -ya que solo devuelven el ordenador a su velocidad original-, deberías plantearte cambiar el hardware de tu ordenador para mejorar su rendimiento.

Memoria RAM

Muchos ordenadores antiguos tienen demasiada poca memoria RAM para las aplicaciones de hoy en día. El mínimo requerido actualmente son 4 GB o incluso más para versiones de 32 bits de Windows. Pasarse a los 64 bits es también una buena idea.

Los fabricantes de memorias RAM, como Crucial, tienen en su página web una guía que te ayudará a identificar cuál necesitas. En este sentido, podrás saber el máximo de RAM que puede soportar tu ordenador y qué actualización es mejor para tu dispositivo.

Antes de realizar cualquier compra, échale un vistazo a tu PC o portátil para determinar si será fácil o no cambiar la RAM. Si no estás seguro de tus habilidades como informático, recomendamos ponerse en manos de expertos.

Unidades de estado sólido

Lo primero que deberías considerar a la hora de actualizar tu hardware es instalar una unidad de estado sólido. De hecho esta e sla mejor manera de mejorar el rendimiento de cualquier ordenador o portátil viejo.

Si tienes un portátil, deberás clonar tu antiguo disco duro en la nueva unidad SSD antes de instalarla. Para hacerlo, deberás conectarla al dispositivo y utilizar un programa específico para clonarlo en tu ordenador.

Tarjetas gráficas

Hacerse con una tarjeta gráfica nueva te permitirá mejorar la velocidad de los videojuegos, pero los beneficios que obtendrás con otro tipo de software son algo más limitados. Quizás esto solo interese, pues, a los gamers auténticos.

Las tarjetas gráficas más potentes son algo grandes, así que deberías comprobar que encajarán en tu ordenador. También estarás limitado por la potencia de tu ordenador: las tarjetas de vídeo con dual slot serán compatibles solo con PCs con mucho espacio.