Por ahora, Microsoft sigue ofreciendo Windows 10 gratis solo a aquellos que ya tenían Windows 7 o Windows 8.1 y solo durante un año. Sin embargo, existen tres formas muy sencillas de saltarse esa limitación.

De no usar uno de los métodos que te indicamos a continuación, deberás pagar los 145 € que cuesta descargarse Windows 10 Home desde la Microsoft Store; 259 € por Windows 10 Pro; y 439 € por Windows Pro for Workstations.

Método 1. Utiliza la clave de producto de Windows 7, 8 o 8.1

Por sorprendente que pueda parecer, si descargas el paquete de instalación de Windows 10 desde la página web de Microsoft, podrás utilizar una clave de producto válida de Windows 7, 8 o 8.1 para activar la nueva versión del sistema operativo.

Luego, verás que Windows habrá sido activado utilizando una clave digital, lo que significa que podrás reinstalar Windows 10 en este mismo ordenador cuando quieras, incluso si haces cambios en el hardware.

Recomendamos vincularlo con tu cuenta de Microsoft. Si no lo vinculas, no podrás reactivar tu licencia digital si llevas a cabo grandes actualizaciones en tu dispositivo, como podría ser instalar una nueva placa base.

Para vincularlo, deberás ir al panel ‘Configuración de Windows’ de tu ordenador, seleccionar ‘Actualización y seguridad’, seguido de ‘Activación’. Finalmente, ya podrás añadir una nueva cuenta de Microsoft.

Método 2. Descarga Windows 10 y no lo actualices

En este método, también necesitarás descargar Windows 10 desde el sitio web de Microsoft y, cuando se te pida introducir la clave de activación, simplemente deberás saltarte el paso. De hecho, podrás también ignorar los avisos de activación una vez ya lo utilices.

Es cierto que habrá ciertas prestaciones de Windows 10 que no podrás usar, como por ejemplo las opciones de personalización, pero si esto es algo que no te molesta, podrás disfrutar de la última versión prácticamente en su totalidad.

Ahora bien, debes saber que este truco va en contra de los términos de uso de Microsoft y podrías incurrir en un delito. Parece una buena opción, sin embargo, si solo quieres usarlo como máquina virtual o hacer una prueba.

Cuando hayas testado Windows 10, podrás decidir si quieres finalmente comprar una licencia y disfrutar de todas sus funciones. Puedes consultar nuestra comparativa entre las varias versiones para saber cuál te conviene más.

Método 3. Aprovecha el periodo de prueba de Windows 10 Enterprise

Si eso de hacer trampas no va contigo, puedes optar por el método más legal: aprovechar el periodo de prueba que Microsoft ofrece en su versión de Windows 10 Enterprise, es decir, para empresas.

Se trata de una prueba de 90 días, lo que significa lógicamente que caducará tras tres meses. Aún así, puede ser una buena opción para probar si el nuevo sistema operativo funcionará bien en un ordenador que ya tenga algunos años.