Cuando te compras un ordenador nuevo, parece que todo es perfecto. Seguramente irá más rápido que el anterior, tendrá más capacidad de almacenamiento y dispondrá de una versión actualizada de Windows. ¿Qué puede ir mal?

A la hora de configurar un PC o portátil Windows nuevo, es importante que tengas en cuenta una serie de factores y así no perder nada cuando transfieras todos tus datos de un dispositivo a otro.

Al mismo tiempo, esto te ayudará a limpiar tu antiguo ordenador de archivos y programas que se han acumulado con los años pero que ya no tienen ninguna utilidad. De hecho, restaurar un PC desde cero es relativamente fácil.

Además de transferir todas tus imágenes, vídeos y documentos, también te enseñaremos a pasar tus programas instalados de un PC a otro, a cómo copiar los valores que tenías configurados en tu antiguo ordenador y a realizar una copia de seguridad.

1. Proceso de configuración inicial al encender el ordenador

La primera vez que enciendas tu ordenador recién comprado, enseguida te darás cuenta de que la experiencia con un Windows 10 es un poco distinta al Windows 7 o anterior. Sea como sea, lo primero que habrá que hacer es la configuración inicial.

En concreto, deberás pasar por los siguientes pasos:

  • Configurar región e idioma
  • Aceptar los términos de licencia
  • Personalizar tu gama de colores
  • Escoger un nombre para tu ordenador
  • Seleccionar una red de wifi
  • Aceptar o personalizar los ajustes rápidos
  • Introducir tu cuenta de Microsoft, crear una de nueva o saltarte este paso

Verás que el proceso de configuración inicial no tiene mucha complicación y es totalmente intuitivo. No tiene pérdida.

Por otro lado, recomendamos vincular una cuenta Microsoft a tu nuevo dispositivo, pese a que puede utilizarse sin. La razón es que, si lo haces, podrás utilizar OneDrive como servicio de almacenamiento en la nube.

Eso significa que todas tus preferencias y configuración serán guardadas en la nube y podrán ser fácilmente recuperables desde otro ordenador cuando, por ejemplo, decidas comprarte otro o tengas que formatear el actual.

Además, este paso también te permitirá acceder a tu ordenador desde cualquier otro con solo conectarte a tu cuenta Microsoft. Todos los ajustes que tengas guardados serán aplicados automáticamente a ese otro PC.

2. Elimina las aplicaciones preinstaladas que no necesites

La mayoría de dispositivos vienen con varios programas de relleno: software preinstalado que no necesitarás. Puede que algunos sí que te sirvan, pero la mayoría son solo versiones de prueba que lo único que hacen es ocupar espacio y ralentizar tu ordenador.

Es por esto que resulta útil echarle un vistazo a las aplicaciones ya instaladas de fábrica y eliminar aquellas que consideres que no vas a utilizar. Para ello, sigue los cinco pasos que te indicamos a continuación.

1. Haz clic en el icono de ‘Inicio’: el logo que encontrarás en la esquina inferior izquierda de tu pantalla, en la barra de herramientas.

2. A continuación, pincha sobre el icono en forma de engranaje para dirigirte al panel de ‘Configuración de Windows’.

3. Una vez allí, selecciona el apartado ‘Aplicaciones’.

4. Bajo ‘Aplicaciones y características’, deberías ver la lista de programas preinstalados. Simplemente haz clic sobre aquel que quieras eliminar y selecciona el botón ‘Desinstalar’.

5. Alternativamente, puedes desinstalar los programas yendo al ‘Panel de control’ y pincha en ‘Desinstalar un programa’. De la lista, selecciona la aplicación que quieras eliminar y finalmente clica sobre ‘Desinstalar’.

Recomendamos pensarlo bien y deshacerse de las aplicaciones que seguro no vas a necesitar. En cambio, si no estás del todo seguro acerca de un programa en concreto, siempre es mejor dejarlo instalado.

Es probable que haya alguna versión de prueba de un antivirus. Seguramente no te servirá de mucho, así que es mejor instalar, por ejemplo, el Vipre Antivirus, el gratuito Avast o el también gratuito AVG Antivirus, como te enseñaremos en el apartado siguiente.

3. Instala aplicaciones con Ninite

Después de desinstalar las aplicaciones predeterminadas, es hora de instalar aquellas que sí que te interese utilizar. Una buena manera de hacerlo es usando Ninite, un sistema de gestión de paquetes muy popular.

Esta herramienta te permitirá instalar a la vez varios programas y paquetes gratuitos. De hecho, podrás escoger entre más de 80 paquetes divididos en 13 categorías: navegadores web, reproductores multimedia, antivirus, la suite de ofimática OpenOffice, etcétera.

Para descargarte estos programas, deberás dirigirte a la página web oficial de Ninite, seleccionar las casillas correspondientes a cada programa que quieras instalar y darle a ‘Get Your Ninite’ para bajarte el instalador.

A continuación, deberás abrir el programa de instalación y seguir los pasos que se te indican para finalmente permitir que Ninite instale las aplicaciones que habías seleccionado. El mismo instalador te servirá más adelante para instalar las últimas actualizaciones.

Como consejo, es mejor utilizar Ninite con precaución, sobre todo si acabas de comprarte un ordenador, ya que lo último que quieres es llenar tu nuevo PC con programas que no vas a usar, lo que repercutirá en su rendimiento sin necesidad.

4. Instala aplicaciones de manera individual

Aparte de las aplicaciones gratuitas que encontrarás fácilmente en Ninite, puede que tuvieras instalado otros programas en tu antiguo ordenador por los que pagaste una gran cantidad de dinero, como por ejemplo Microsoft Office o Adobe Photoshop.

No te debería resultar demasiado difícil volver a instalar estas aplicaciones en tu nuevo dispositivo, siempre y cuando lo desinstales primero en tu antiguo PC. Bastará con que recuperes el CD o el link de descarga y también tu número de licencia.

Si, por un motivo u otro, no tienes a mano tu número de licencia, todavía puedes seguir usándolo en tu PC recién comprado gracias a herramientas como The Magical Jelly Bean o Belarc Advisor, con los que obtendrás fácilmente una nueva clave.

A continuación, puedes proceder a instalar otros programas gratuitos y que te resultarán muy útiles para el día a día. Por ejemplo, puedes probar el editor online PicMonkey, con el que tus fotos parecerán profesionales.

Por otro lado, si no dispones de una licencia para el paquete de Office, puedes probar el procesador de textos de LibreOffice, compatible con el anterior, o incluso la plataforma Google Docs disponible en la nube.

Es más, el nueva versión del sistema de Windows dispone de una tienda de aplicaciones , la Windows Store, desde la cual podrás descargarte programas de todo tipo: desde videojuegos como Candy Crush a redes sociales como Instagram o Twitter.

5. Configura los valores del sistema a tu manera

Como cualquier otro sistema operativo, el Windows 10 también tiene ciertos programas establecidos como predeterminados, ya sea el reproductor de música, el navegador o el sistema de visualización de imágenes.

En PCWorld, tenemos un tutorial dedicado exclusivamente a cómo cambiar un navegador predeterminado, pero a continuación te explicaremos cómo hacer lo mismo con cualquier otro programa. Para ello, sigue estos pasos:

1. Dirígete al panel de ‘Configuración de Windows’ y pincha en ‘Aplicaciones’.

2. Ahora, clica en ‘Aplicaciones predeterminadas’ del menú a mano izquierda.

 

3. Deberás seleccionar individualmente los programas que quieras establecer como predeterminados. Por ejemplo, clica sobre ‘Groove Música’ y selecciona ‘Windows Media Player’ del menú desplegable para cambiar los valores predeterminados.

 

6. Pasa los archivos de un dispositivo a otro

Una vez hayas recuperado los valores de configuración y los programas que tenías instalados en el antiguo ordenador, deberás copiar también todos los documentos, archivos de audio, vídeos e imágenes.

La manera más fácil de hacerlo es utilizando Windows Easy Transfer, una herramienta que deberías encontrar en ambos ordenadores si tanto uno como funcionan con Windows 7 o superior. En cualquier caso, puedes descargártela gratuitamente.

Esta aplicación te permitirá transferir todos tus datos con un cable especial, una red o una memoria externa. Recomendamos apostar por la tercera opción, ya que es la más fácil y además también podrás usarla para hacer copias de seguridad.

Puede llegar a ser temptador el copiar todos los archivos que tenías guardados en tu viejo ordenador al nuevo, pero creemos que no es una buena idea. Aprovecha la oportunidad para deshacerte de ficheros que ya no utilizas y que solo ocupan espacio.

Así, copia solo las carpetas que realmente vayas a necesitar e incluso elimina ficheros que ya no quieras conservar. Recuerda revisar también la carpeta de ‘Descargas’, ya que puede que encuentres algún archivo que todavía necesitas.

Por supuesto, evita a toda costa copiar archivos temporales o los llamados “basura”, como por ejemplo los programas de instalación de versiones antiguas de software que te descargaste en su momento.

7. Haz una copia de seguridad

Llegados a este punto, ya has conseguido configurar tu nuevo ordenador, pero sería una pena perder todas estas configuraciones, programas y archivos que has transferido. Es por esto que se hace necesario aprender a hacer una copia de seguridad.

Tratamos más a fondo el tema en este tutorial sobre cómo crear una copia de seguridad en Windows 10 pero, en resumidas cuentas, lo que hay que hacer es copiar tu equipo en una memoria USB, un disco duro externo o un DVD, para poder recuperarlo después.

Existen varios programas externos para poder hacerlo, como Acronis True Image, aunque también puedes usar ‘Imagen del sistema’, una herramienta incluida en Windows 10, que copiará documentos, programas y configuración.

Para acceder a ella, deberás acceder al ‘Panel de control’ y seleccionar ‘Copias de seguridad y restauración (Windows 7)’ del apartado ‘Sistema y seguridad’. A mano izquierda, verás la opción de ‘Crear una imagen de sistema’.

Cuando necesites recuperar el estado de tu ordenador en un punto del tiempo concreto, solo tendrás que restaurar esa imagen creada. No se copiarán los archivos creados en una fecha posterior a la creación de la imagen.

Esa es la razón por la cual deberás crear imágenes de sistema de manera regular. Asimismo, puedes utilizar la herramienta ‘Historial de archivos’ periódicamente para copiar los archivos de tu ordenador nuevo en una memoria externa.