Los portátiles se han vuelto cada vez más potentes en los últimos años, pero hay un compromiso que es difícil de superar: una pantalla pequeña. 

 menos que dispongas de una de las pantallas más grandes en portátiles (de 17 pulgadas normalmente), esta medida seguirá resultando pequeña para muchos teniendo en cuenta el mayor tamaño de las pantallas de monitores. 

Así que cuando estás en un escritorio, vale la pena conectar un monitor grande para hacer las cosas un poco más fáciles. E incluso puedes seguir usando la pantalla del portátil para obtener más espacio en el escritorio.

Una opción cada vez más popular es un monitor portátil que puedes llevar contigo y que se alimenta de un puerto USB-C. El M14 de Lenovo, es un buen ejemplo y no es terriblemente caro, ya que cuesta 199 dólares (alrededor de 210 euros).

La mayoría de los portátiles tienen al menos un conector que puede utilizarse para conectar un monitor, ya sea HDMI, VGA, DVI o DisplayPort. Algunos de los portátiles muy delgados requieren un adaptador ya que no hay espacio para una salida de tamaño completo de DisplayPort o HDMI, y esto no siempre se suministra en la caja de compra.

Aunque estamos hablando de portátiles, es igual de fácil conectar una segunda pantalla a un PC: basta con echar un vistazo y ver qué puertos están en la parte posterior.

Si aún no tienes una pantalla extra, asegúrate de elegir una con una entrada que coincida con la salida de tu portátil. A mano tenemos una lista de nuestras recomendaciones de los mejores monitores que puedes comprar en caso de que necesites uno. 

A veces es posible mezclar y combinar algunas de las opciones digitales. Por ejemplo, puedes convertir DVI a HDMI con un cable básico. Pero no puedes convertir una señal analógica (como VGA) a digital, como HDMI, sin una caja de electrónica activa: cualquier cable pasivo que encuentres a la venta no funcionará.

Los portátiles más nuevos pueden tener solo un puerto USB-C. Este es el mismo conector físico que encontrarás en la mayoría de los nuevos teléfonos Android. Es reversible y puedes comprar un cable USB-C a HDMI, o USB-C a DisplayPort, dependiendo de cuál de estas entradas tenga tu pantalla. 

Esto es lo que hay que buscar tanto en el portátil como en el monitor:

Cómo configurar una segunda pantalla en Windows

Una vez que hayas conectado el cable apropiado entre el portátil y el monitor (y hayas enchufado el monitor a la luz si es necesario) es el momento de configurar Windows para usar ambas pantallas

En la mayoría de los casos, Windows detectará automáticamente cuando un monitor está conectado y encendido, y duplicará el contenido de la pantalla del portátil en él. Si no ves nada en la pantalla, utiliza sus botones para encontrar el menú y ver si puedes seleccionar la entrada de vídeo correcta, ya que no todas cambiarán automáticamente a una entrada con una señal de vídeo entrante.

A continuación, haz clic con el botón derecho del ratón en el escritorio de Windows y elige ‘Configuración de pantalla’. O bien, haz clic en ‘Inicio, Configuración y Sistema’. Aquí encontrarás opciones como la orientación, el tamaño del texto y la resolución.

Cómo duplicar o ampliar el escritorio de Windows en dos monitores

Tienes varias opciones de qué mostrar en cada una de las dos pantallas.

- Duplicar: El segundo monitor refleja lo que está en la pantalla de tu portátil.

- Extender: El escritorio de Windows se extiende a través de los dos monitores.

- Mostrar solo en 1 o 2: Sólo se utilizará una de las pantallas (haz clic en ‘Identificar’ para ver cuál es cuál).

Otra forma de cambiar entre estos modos es buscar una tecla de función en la fila superior de teclas del portátil que muestre dos monitores. Presiona la tecla ‘Fn’ y esa tecla de función y debería alternar entre las distintas configuraciones: solo pantalla del portátil, portátil + pantalla externa, solo pantalla externa.

En casi todos los casos, deberás elegir ‘Ampliar estas pantallas’ para que puedas tratar el segundo monitor como un escritorio separado donde puedes ejecutar una aplicación diferente a la que se muestra en la pantalla de tu portátil.

Luego, arrastra el monitor 2 en el diagrama debajo del encabezado ‘Personaliza tu pantalla’ hasta donde se encuentra físicamente en tu escritorio. Por defecto, se encuentra en el lado derecho de la pantalla de tu portátil, lo que puede estar bien si es ahí donde lo pones.

Si la resolución del monitor es mayor que la de tu portátil, el rectángulo será mayor en el diagrama, no tiene nada que ver con el tamaño real del monitor.

Puedes arrastrar el icono del segundo monitor para que los bordes inferiores se alineen, o puedes tener un área igual arriba y abajo: depende completamente de ti. Pero recuerda que esto afectará a la forma en que tienes que mover el ratón entre las pantallas.

Comprueba que la resolución de cada pantalla está configurada con la resolución nativa de cada monitor: es posible que tengas que comprobar las especificaciones si no conoces ya estas cifras.

Para pantallas con altas resoluciones (principalmente monitores de 4K), probablemente querrás usar el deslizador ‘Cambiar el tamaño del texto, las aplicaciones y otros elementos’ para asegurarte de que todo es fácilmente legible. Los ajustes típicos son 150 % - 250 %.

Una vez que estés satisfecho o satisfecha, haz clic en ‘Aplicar’ y los cambios que acabas de hacer se reflejarán en el monitor conectado a tu portátil.

Y ahora puedes usar el monitor conectado como la pantalla del portátil: puedes colocar iconos de acceso directo en él, abrir aplicaciones e incluso ejecutar varias aplicaciones.