Microsoft proporciona algunas herramientas interesantes que debes conocer para ayudar a controlar y monitorizar el uso de tu familia y que puedan hacer que tu entorno familiar y de tu hogar sea más seguro. 

Una herramienta de este tipo asociada a un producto como la consola Xbox One, no solo puede proteger a tu hijo cuando juega en red con sus amigos, sino que también permite controlar la cantidad de tiempo que pasan jugando a diario, restringir el acceso a contenido inapropiado, o filtrarlo por edad. 

Aquí, te explicamos cómo configurar y manejar todos los controles parentales que la Xbox One brinda a los usuarios, independientemente de la versión de consola que tenga en casa instalada. 

Anteriormente también hemos dado a conocer cómo configurar el control parental en Windows, por lo que si lo deseas, también puedes conocer en el artículo todos los aspectos que ofrece el sistema operativo a la hora de controlar y manejar el control parental. . 

Cómo crear y vincular una cuenta infantil en Xbox One

Para poder habilitar los diversos ajustes que ofrecen los controles parentales de Xbox One, debes previamente crear un perfil para tu hijo (si todavía no lo tienes) y vincularlo a tu cuenta a través del servicio Mi Familia de Microsoft. 

Aquí te mostramos como llevar a cabo este paso:

  1. Si tu hijo no tiene una cuenta Microsoft todavía, crea una.
  2. A continuación, inicia sesión en tu cuenta de Microsoft y dirígete a la sección ‘Mi Familia’.
  3. Haz clic en ‘Agregar un miembro de la familia’.
  4. Selecciona ‘Niño’, introduce la dirección de correo electrónico que acabas de crear y haz clic en ‘invitar’.
  5. Vuelve a iniciar sesión en la cuenta de Microsoft de tu hijo y acepta la invitación.
  6. La cuenta de tu hijo ahora debería aparecer en la sección ‘Mi familia’ de tu cuenta.
  7. En la Xbox One, presione el botón Xbox en tu controlador y desplázate hacia la izquierda hasta llegar a la página de perfil.
  8. Haz clic en ‘Agregar nuevo’ e inicia sesión con la cuenta de Microsoft de tu hijo.

Llegados a este punto, a tu hijo le debe aparecer un gamertag (alias y avatar) para elegir entre tres configuraciones de seguridad diferentes: Sin medidas, solicite mi clave de acceso, y por último, bloqueala. 

  • Sin barreras, como su propio nombre indica, permite que cualquiera pueda iniciar sesión en la cuenta secundaria y acceder a la configuración del sistema sin necesidad de iniciar sesión, lo que no es ideal si deseas establecer restricciones.
  • Pedir mi clave de acceso permite al niño configurar un código de acceso de seis cifras para comprar cosas de la Tienda Microsoft y cambiar la configuración; esta es la opción ideal, ya que el niño tendrá que ingresar el código de acceso (secreto) antes de comprar contenido o cambiar cualquier configuración del sistema .
  • Bloquearlo obliga a tu hijo a iniciar sesión con las credenciales asociadas de la cuenta de Microsoft no solo cuando desea iniciar sesión, sino también cuando desea realizar compras y gastar crédito de Xbox.

Configurar controles parentales de Xbox One

Ahora que has configurado el perfil en Xbox One y lo has vinculado a su cuenta, es hora de acceder a los diversos controles parentales que tienes a tu disposición. Conviene conocerlos para manejarte con soltura:

  1. Inicia sesión en tu cuenta Xbox (principal).
  2. Presiona el botón Xbox en tu controlador para acceder a la Guía.
  3. Navega hasta el icono de la rueda dentada y selecciona ‘Configuración’.
  4. Entra en ‘Cuenta> Configuración familiar> Administrar familia’ y selecciona la cuenta Xbox de tu hijo.

Desde aquí, ya podrás ajustar varios controles parentales para limitar lo que tu hijo puede hacer y a dónde puede acceder a través de Xbox One. 

Privacidad y seguridad en la red

La privacidad y la seguridad en la red son las principales preocupaciones de los padres cuando se trata de manejar los juegos infantiles, especialmente con juegos tan populares como es el caso de Fornite, donde todos pueden jugar y unirse a grupos.

Microsoft aborda esto de manera granular; Al seleccionar ‘Privacidad y seguridad en línea> Privacidad de Xbox Live’, puedes aplicar una de las tres configuraciones generales (Niño, Adolescente y Adulto), o personalizar a qué elementos de Xbox Live puede acceder tu hijo.

Estos controles van desde la capacidad de ocultar su estado en línea, hasta eliminar la capacidad de hablar con alguien en partidas en red que no esté en la lista de amigos de tu hijo, y todo lo demás. 

Aquí es donde reside gran parte de la esencia de los controles parentales, por lo que te recomendamos dedicarle bastante tiempo para revisar los diversos controles parentales aquí disponibles.

Restricciones de contenido

Las restricciones de contenido son extremadamente importantes, ya que no desearás que tus hijos jueguen y vean películas que no son apropiadas para su edad, y no siempre es fácil decidir de un vistazo si un juego es adecuado o no.

La buena noticia es que puedes personalizar el límite de edad a través del menú ‘Restricciones de contenido’, lo que te permite colocar un límite de calificación de edad en la cuenta de tu hijo. 

Tu hijo tampoco se verá tentado por las listas de juegos inapropiados en la biblioteca de la consola, ya que todo el contenido restringido quedará oculto al instante para no tentar al pequeño con nuevos títulos no apropiados. 

Filtrado Web

El filtrado web se basa en cumplir con lo que reza su nombre: te permite controlar lo que tu hijo puede hacer a través del navegador incorporado de Xbox One. 

Tienes tres opciones en oferta en Xbox One; apagado, comunicación básica y solo lista de permitidos. El primero desactiva todas las restricciones, mientras que la comunicación básica permite a tu hijo acceder a las redes sociales, el chat web y el correo electrónico. 

La lista ‘Permitir’ solo ofrece el control más granular, ofreciendo acceso solo a sitios web incluidos en la lista blanca, y puede configurarse a través de Microsoft Family Center en un PC o equipo Mac.

Control y supervisión de compras

Aunque es algo que no encontrarás en la sección ‘Mi familia’ de la aplicación Xbox, hay una manera de poner un bloqueo mediante contraseña en las compras de la cuenta de tu hijo. 

Es una excelente manera de controlar gastos (siempre que mantengas el código de acceso en secreto), sin restringir otros elementos de la experiencia Xbox. Para hacer esto, sigue los pasos que te indicamos:

  1. Inicia sesión en la cuenta Xbox One de tu hijo.
  2. Presiona el botón Xbox para abrir la Guía.
  3. Selecciona ‘Configuración> Cuenta> Inicio de sesión, seguridad y clave de acceso’. Es posible que el sistema te pida ingresar la clave de acceso existente
  4. Selecciona ‘Cambiar mi inicio de sesión y preferencias de seguridad’.
  5. Desplázate hacia la derecha y selecciona ‘Personalizar’.
  6. Dirígete a la derecha nuevamente y selecciona ‘Solicitar mi clave de acceso para realizar compras’.

A partir de ahora, el sistema pedirá una clave de acceso para realizar compras en la cuenta Xbox de tu hijo.

Gestión del tiempo en pantalla

La gestión del tiempo de uso de la Xbox One es una característica que no se encuentra en la consola, pero que te brinda un acceso sencillo a través de navegación web. Y es que la gestión del tiempo de pantalla también se extiende a Windows 10, solo en el caso de que tu hijo tenga acceso tanto a un PC como a una Xbox One.

Para establecer límites de tiempo de uso de pantalla y horarios de acceso, sigue estos pasos:

  1. Dirígete a la página web de Microsoft Familia e inicia sesión con tu cuenta de Microsoft.
  2. Desde aquí, busca el nombre de tu hijo y haz clic en ‘Tiempo de pantalla’.
  3. Si deseas utilizar la misma programación en varios dispositivos, activa o desactiva el interruptor correspondiente.
  4. Luego el sistema te mostrará un desglose diario. Desde aquí, puedes personalizar la cantidad máxima de tiempo que tu hijo podrá jugar diariamente con la consola a través del menú desplegable correspondiente.
  5. También puedes personalizar la hora del día en la que se le permitirá jugar, haciendo clic en el gráfico. No olvides hacer clic en ‘Guardar’ para aplicar los cambios.

¡Eso es todo! Ya podrás estar un poco más seguro sobre lo que tus hijos hacen delante de la consola y el tiempo que pasan con ella mientras juegan.