Son muchos los dispositivos que ahora dependen de la conexión a Internet, motivo por el cual, la importancia de tener una velocidad de banda ancha decente en el hogar es más importante que nunca. 

Desafortunadamente, tanta demanda por brindar conexión a todos los dispositivos y servicios puede incidir negativamente en la velocidad, la calidad de la conexión y la conexión en general. Es por ese motivo por el que te contamos algunas cosas que puedes llevar a la práctica. 

Puntualizamos aquí que nos estamos refiriendo a la velocidad de conexión de tu banda ancha, y no a la velocidad de acceso que ofrece tu red wifi. Hablaremos de la conexión que te ofrece tu operador para la conexión de tu hogar. 

Si estás buscando arreglar esto último, tenemos un artículo completo en el que hablamos sobre cómo mejorar la señal wifi de tu router, con consejos prácticos para mover tu router a una mejor posición, usar adaptadores PLC o incluso cambiar de canal la señal de tu wifi. 

Aunque el despliegue de fibra en nuestro país está muy optimizado, especialmente si nos referimos a las grandes ciudades, ten en cuenta que la velocidad de tu banda ancha dependerá en gran medida de lo próximo que te encuentres a un repetidor o estación base.

Cuanto más lejos estés, más lenta podría ser la conexión. Además debes tener en cuenta que con la actual situación de pandemia producida por el COVID-19, en la que cada vez más personas trabajan desde casa, y estudiantes se conectan a sus aulas virtuales, la gran demanda puede estar saturando las conexiones.

Los últimos días hemos oído que las grandes compañías que ofrecen vídeo en streaming, como Netflix, HBO y Amazon Prime se han unido para reducir la calidad de emisión de sus contenidos en Europa con el fin de no saturar las conexiones de red. 

Hechos como ver películas y series, transmitir música y jugar con la consola en red eleva considerablemente la demanda de tráfico y pone en jaque a la infraestructura de red. Esto puede producir que tu conexión a Internet sea más lenta. 

Si algo no va bien con tu conexión de banda ancha, no importará si tienes un despliegue de red Wifi super optimizada; el rendimiento está limitado por la velocidad de la banda ancha que te permita tu operador. 

Así pues, para atajar el problema de raíz, merece la pena realizar una prueba de velocidad con el fin de ver con qué valores estás trabajando. Aquí te recomendamos utilizar Speedtest.net, aunque existen muchos otros para comprobar tu velocidad de conexión. 

Cómo mejorar la velocidad de tu banda ancha

  1. Comprueba el acceso con varios dispositivos

Si notas que tu conexión a Internet va especialmente lenta estos días, lo primero que debes comprobar es si se debe a un problema con tu ordenador PC o portátil, el teléfono o la tablet que estés utilizando. 

Intenta cargar la misma página web en más de un dispositivo y ver si ambos son igual de lentos o realmente tan solo te pasa con uno de ellos. De ser así, entonces habrás descartado un problema con tu banda ancha y se deberá a tu ordenador o dispositivo.

  1. Reinicia tu router

Si resulta que ambos dispositivos son lentos, intenta apagar tu router y dejarlo apagado por unos instantes. Si no hay un interruptor de encendido y apagado, puedes hacerlo retirando con cuidado el cable de alimentación de la parte posterior y volviéndolo a enchufar tras un minuto. 

Como sucede con la mayoría de los ordenadores, a veces la mejor solución es simplemente apagarlo y encenderlo (reiniciarlo). Tendrás que esperar unos minutos para que se reinicie por completo, pero esto a menudo le da al router la posibilidad de solucionarse. 

  1. Verifica el estado del servicio de tu proveedor de banda ancha

El siguiente paso es averiguar si hay problemas de conexión de banda ancha en tu área o zona que pudieran estar afectando no solo a tu conexión, sino que también englobaría a la de tus vecinos o diversos hogares. Comprueba las redes sociales o llama a tu operador.

Pueden existir problemas solo en tu línea, debido a una falta de intercambio de datos o tal vez daños en el cable asociado a tu hogar. Ponte en contacto con tu proveedor de servicios de Internet (ISP) y pregúntale si puede verificar el estado de la línea.

Consejo: No olvides que tu conexión de banda ancha puede que esté compartida aunque pagues el servicio individualmente. Intenta ejecutar una prueba de velocidad en diferentes momentos del día, ya que la velocidad podría variar por la cantidad de personas que la usan. 

  1. Haz un diagnóstico y actualiza tu router

Si no hay ningún problema con tu ISP o la línea, el problema podría residir en tu router. Muchos tienen algún software de autodiagnóstico el cual puedes tratar de ejecutar para ver si eso arroja algún problema asociado. También puedes probar a actualizar su firmware. 

Podrá encontrar guías prácticas en la página web del fabricante del dispositivo. Si todo lo demás falla, es posible que desees probar con otro enrutador. 

Si estás utilizando un router suministrado por tu ISP, puedes ponerte en contacto con el soporte técnico y solicitar un reemplazo o actualización. Si vas a necesitar comprar uno echa un vistazo a nuestro artículo de los mejores router wifi del año.