Aprenda a conectar en red varios ordenadores y periféricos, de forma que pueda compartir los recursos de las estaciones y demás dispositivos.

Si en ediciones anteriores de PC World detallábamos cómo un usuario doméstico podía conectar en red de manera sencilla dos ordenadores compatibles PC, de forma que desde una de las máquinas pudiésemos acceder a los recursos de la otra. Este tipo de configuración nos permitía acceder a los archivos almacenados en otro ordenador y la impresora que a dicho equipo estuviese conectada. Entonces la conexión entre los dos equipos se realizó mediante un cable cruzado de categoría 5, por lo que la conexión se limitaba como mucho a dos PC.

Ahora les mostraremos, de manera sencilla, cómo puede crear una pequeña red local que le permitirá tener instalados varios ordenadores que podrán compartir los recursos de que dispongan, entre lo que cabe incluir las impresoras e incluso la conexión a Internet. Sin embargo, como casi siempre ocurre con todo en la informática, dispondremos de diversas opciones que harán posible la conexión de todos estos elementos con un coste económico distinto y que, como es lógico, también nos ofrecerán características diferentes.

Conectando ordenadores a la red local

Sin duda alguna la principal duda que tienen los usuarios es cómo pueden conectar varios PC en red. En la actualidad el tipo que más se emplea es la denominada Ethernet, si bien existen otros, como por ejemplo Token Ring. En nuestro caso vamos a ver los distintos tipo de cableado y velocidades de transmisión que puede ofrecer una red local Ethernet.

En cuanto a velocidades de transmisión, podemos optar por montar una red que ofrezca 10 ó 100 Mbits por segundo. La elección de una u otra velocidad debe basarla en el tipo de archivos que vayan a circular por su red, el número de usuarios de la misma y, como es lógico, el presupuesto de que disponga para adquirir el hardware necesario para instalar la infraestructura de su red local. Si va a trabajar continuamente con archivos de tipo multimedia (vídeo digital o sonido), le recomendamos que se decida por una a 100 Mbits, también conocidas como Fast Ethernet, si bien el coste de las tarjetas y de los concentradores será algo más elevado que el equivalente para una instalación a 10 Mbits.

Ya que nos hemos decidido por instalar una red Ethernet, es momento de decidir qué tipo de cableado vamos a utilizar. Si su red va a funcionar a 10 Mbits, puede optar por usar cable coaxial o bien de par trenzado no apantallado, conocido técnicamente como 10BASE-T. Si por el contrario su red va a ser de tipo Fast Ethernet, lo normal es que emplee cable de tipo 100BASE-TX o 100BASE-T4 (el primer tipo de cable puede usar dos pares STP o bien 2 pares UTP de clase 5, mientras que el último usar cuatro pares UTP de clase 3, 4 ó 5).

La elección del tipo de cable tiene una repercusión importante en la topología, es decir, la forma, que va a adoptar nuestra red, lo que es especialmente importante en el caso de las de tipo 10BASE-T. Éstas, dependiendo de si usan cable coaxial o de par trenzado, adoptarán una topología de bus o de estrella. Si usamos cable coaxial (topología en bus) todas las estaciones de nuestra red se conectarán a un único cable (el bus), por lo que si se produce cualquier problema en dicho elemento todos los dispositivos conectados a la red perderán la conexión.

El uso de cableado de par trenzado y de una topología en estrella ofrece a la red una mayor seguridad frente a posibles fallos por averías en el cableado, si bien a cambio, es preciso instalar un dispositivo denominado concentrador. Éste dispone de un determinado número de conexiones de tipo 10BASE-T o 100BASE-T a las que conectamos cada una de las estaciones o periféricos que deseemos integrar en nuestra red. Si hay una avería en el cable que conecta una estación al concentrador, sólo dicha estación no podrá conectarse a la red, permaneciendo totalmente operativas las restantes. Sin embargo si lo que falla es el concentrador, ninguna de las estaciones podrá hacer uso de la red local. La mejor solución es utilizar topologías en estrella y cable de par trenzado de categoría 5. Aunque sólo vaya a montar una red a 10 Mbps, este cable le permitirá ampliarla posteriormente sin cambiar toda la infraestructura.

Actualmente existen en el mercado distintos tipos de concentradores, o hubs, cada uno de ellos con un distinto número de puertos, velocidad de conexión y capacidad para soportar la conexión de concentradores adicionales. Las principales diferencias existentes entre concentradores son el número de puertos de que disponen (lo cual indica el número máximo de estaciones que podremos conectar), la velocidad que soportan (10 Mbits, 100 Mbits o ambas) y si disponen o no de una conexión especial que permita ir añadiendo concentradores para ampliar el número de estaciones que podemos conectar a nuestra red.

El funcionamiento de un concentrador de red es totalmente transparente, ya que lo único que tiene que hacer es conectar la tarjeta de red de cada equipo de su red a una de las conexiones de que disponga el hub.

Puesto que hablamos de actualizar una red preexistente, puede darse el caso de que ya tenga puestos a 10 Mbps, pero le interese poner los nuevos a 100 Mbps. ¿Es ésto posible? la respuesta es que sí. De hecho la mayoría de las redes tienen determinadas zonas criticas a 100, mientras que el resto permanece a 10. La solución más cómoda es emplear concentradores 10/100 en los que es indiferente el tipo de conexión que se haga, aunque son más caros que los que sólo soportan conexiones a una velocidad.

Otro caso muy probable es que disponga de una red en bus con cable coaxial, pero no le interese poner los nuevos equipos con esta topología por sus desventajas. En ese caso se presentan varias posibilidades. La primera es comprar un hub con un conector BNC, además de los RJ-45, de manera que el bus se comportará como una rama más de la estrella. Es lo más sencillo y no requiere modificaciones sobre la estructura actual. La segunda opción pasa por sustituir el cableado coaxial por par trenzado, lo que puede ser laborioso dependiendo de como esté hecha la instalación. En caso de que sus tarjetas de red actuales sólo dispongan de conexiones 10Base-2 deberá cambiarlas, pero si son 10base2/10-baseT bastará con que desconecte el cable coaxial y conecte el UTP.

Red entre iguales o con servidor

A la hora de montar una pequeña red local tendrá que decidir si va a ser una red entre iguales (también conocidas como peer to peer) o si se va a tratar de una basada en el modelo cliente-servidor. En una red entre iguales todas las máquinas de la red se encuentran al mismo nivel, de forma que cualquiera de ellas puede acceder a los recursos de las demás con la única condición de que la máquina a la que nos conectamos tenga algún recurso compartido y dispongamos de la clave necesaria para acceder a dicho recurso. Esto quiere decir que los archivos compartidos y determinados recursos físicos, como por ejemplo las impresoras, pueden estar diseminados a lo largo y ancho de toda nuestra red local, lo que entre otras cosas dificulta las funciones de administración de los recursos de la red.

En una red basada en el modelo cliente-servidor las máquinas cliente se conectan a un servidor en el que se almacenan todos los archivos a los que desean acceder