Review de la Sony ZV-1, la cámara para vloggers

La cámara para videoblogs. Así la anuncia Sony, y no le falta razón. La Sony ZV-1 es una cámara excelente, aunque no perfecta, que realmente hará las delicias de creadores de contenido, tanto amateurs como profesionales, de YouTube y otros canales sociales.

Decía que no es perfecta, pero he querido elaborar esta review desde el punto de vista de su público objetivo para entender cómo los vloggers y YouTubers podrán beneficiarse, o no, de las prestaciones de esta cámara.

Te lo advierto desde el principio: es cara. Pese a no etiquetarla como cámara de vídeo, esta Sony no ofrece mejores prestaciones fotográficas que algunos smartphones de gama alta, así que deberás pensártelo muy bien antes de gastarte los 800 € que vale.

Para ayudarte a tomar una decisión, aquí tienes mi valoración tras varias semanas de prueba.

Diseño y pantalla

A simple vista, ya vemos que se trata de una cámara compacta, poco pesada, que te será muy fácil de transportar en cualquier bolsillo y también de operar incluso con una sola mano (aunque para mejores resultados recomendamos sujetarla con ambas).

Personalmente me gusta su diseño en negro, pues la hace más elegante, aunque quizás hay quien valoraría más variedad de colores entre los que escoger. Más allá de eso, destaca la empuñadura frontal y trasera para un mejor agarre para su manejo.

Precisamente la empuñadura frontal ayuda a sujetar bien la cámara cuando la utilices en modo selfie. A ese fin también ayuda que la pantalla pueda abrirse en horizontal y así poderte ver en ella para asegurarte de que apareces bien en el encuadre.

Desde un punto de vista más técnico, se trata de un panel LCD de 7,5 cm (4:3) con ángulo de apertura de casi 180º y ángulo de rotación de unos 270º. Sus prestaciones táctiles son tan limitadas que ni siquiera te darás cuenta de que están disponibles.

Sus colores son nítidos y brillantes, aunque solo si las condiciones de luz acompañan. Con mucho sol te costará ver bien lo que se muestra en pantalla. Tampoco verás bien todos los detalles del vídeo grabado debido a su tamaño, pero es lo habitual en las cámaras.

Además de poderlo comprobar en el panel, la luz roja situada en la parte de arriba del objetivo resulta muy práctica para saber si estás grabando o no. Seguro que conoces esa terrible sensación al darte cuenta de que, tras minutos filmando, en realidad no has grabado nada (¡por lo menos yo sí!).

También es importante la disposición de los botones. Aunque en general es la habitual en una cámara de estas características, destacan dos que te harán las cosas más fáciles: el botón de bokeh al lado del disparador y la papelera para activar y desactivar el Ajuste de Presentación. Más tarde analizaré estas prestaciones.

Facilidad de uso

Si tu uso de la Sony ZV-1 se limitará a encenderla y darle al botón de grabar, entonces te resultará muy fácil de usar, sobre todo porque, como veremos en apartados siguientes, el modo automático es capaz de identificar bien las condiciones del entorno y ofrecer buenos resultados.

Si eres principiante o esta es tu primera cámara y estás acostumbrado al lenguaje sencillo de la app de la cámara de tu smartphone, necesitarás un poco de tiempo para acostumbrarte a las palabras técnicas utilizadas más allá del modo automático.

Puedes elegir fácilmente el modo (automático, fotográfico, panorámico...) con el botón dedicado, mientras que en el Menú podrás elegir el formato de archivo, cambiar los ajustes de la pantalla, etcétera. Con el botón Fn también podrás elegir otros ajustes del vídeo como el enfoque o los efectos de la piel.

Calidad de imagen y vídeo

Vamos a lo más importante. La Sony ZV-1 tiene una lente 24-70 mm (f/1,8-2,8), acompañada de un sensor de imagen CMOS Exmor RS de tipo 1.0 y una tecnología de inteligencia artificial que permite el enfoque automático.

¿Pero qué significa todo esto a efectos prácticos? La calidad de vídeo de esta cámara optimizada para vlogs es muy buena. En mi caso, la he probado sin utilizar accesorios como focos, que obviamente habrían dado un resultado aún más profesional.

La grabación en 4K HDR es nítida y clara, y a eso se le suman unos controles de gamma que gustarán a los que quieran editar las tonalidades y los colores del vídeo grabado en posproducción. Puedes comprobar los resultados sin edición en mi vídeo de más abajo.

Para determinar si la calidad de imagen en movimiento de esta cámara es buena o no, vamos a repasar las prestaciones principales de las que dispone que han sido pensadas para los videobloguers. Al fin y al cabo este es su público objetivo.

Autoenfoque

Como se ha mencionado anteriormente, esta cámara de Sony dispone de un increíble enfoque automático que permite que el sujeto u objeto retratado en el centro de la imagen siempre se vea nítido, se aplique o no el efecto bokeh en el fondo.

Este enfoque es rápido y preciso, y esto se traslada también al hacernos autorretratos. Sony ha incluido aquí un sistema al que llama Real-time Eye AF. Se usa la IA para detectar los ojos y la cara del sujeto y así asegurar que siempre está enfocado.

Lo único que hay que hacer para activar este sistema es mirar a cámara hasta que veas que, en la pantalla, aparece un recuadro alrededor de tu ojo. Una vez lo hayas hecho, puedes dejar de mirar, pues la cámara será capaz de hacer un seguimiento de tu cara. Funciona incluso con gafas de sol y mascarilla.

Otra prestación que ejemplifica la calidad del autoenfoque de la ZV-1 es la agilidad con la que cambia de enfoque al pasar de una selfie o un primer plano a un plano de paisaje. El cambio de enfoque ocurre en milésimas de segundo.

En el departamento del enfoque automático, es importante analizar también el efecto bokeh y el Ajuste de Presentación también ofrecidos por la cámara. 

Efecto bokeh

Los usuarios de smartphones de última generación ya se habrán acostumbrado a hacer fotos en modo retrato que difuminan el fondo, ya sea mediante una buena combinación de lentes o con el software gracias a la inteligencia artificial.

Si eres un fotógrafo avanzado, conocerás también este efecto y puede que incluso lo utilices con frecuencia, pues es cierto que le da un toque más profesional. Con la Sony ZV-1 también es posible abrir el diafragma a f/1,8 para acortar su profundidad de campo.

Los resultados son excelentes. Además, el desenfoque se puede conseguir también rápidamente gracias al botón dedicado al lado del disparador que te permite activar y desactivar ese efecto cuando más te convenga.

Ajuste de Presentación

Otra prestación de la Sony ZV-1 relacionada con el enfoque automático es el Ajuste de Presentación, que también puedes activar y desactivar rápidamente. En este caso, deberás usar el botón de la papelera y asegurarte de hacerlo antes de grabar (Sony, ¿sería posible hacerlo también una vez iniciada la grabación?).

Este Ajuste de Presentación está claramente pensado para los YouTubers. Habrás visto a algunos de ellos acercar un objeto (un nuevo smartphone, un producto de maquillaje, un ingrediente para un receta...) al objetivo con la esperanza de que la cámara decida enfocar solo ese producto y desenfocar el fondo.

Honestamente, creo que esta presentación es más bien un reclamo de marketing, pues los resultados no difieren mucho de utilizar directamente el enfoque automático, que es excelente. La principal diferencia es que con el Ajuste de Presentación activado se amplía el plano.

Estabilización de imagen

Otra prestación que los creadores de contenido audiovisual aprecian de una cámara es su estabilización de imagen. Mi experiencia con esta prestación ha sido irregular. El primer día me costó notar la diferencia entre los vídeos grabados con o sin estabilización porque todos ellos me parecían bastante estables.

No obstante, y aunque reconozco que no tengo un buen pulso, la cosa cambió cuando grabé en días de mucho viento. La diferencia entre los vídeos grabados con o sin sí se aprecia, pero incluso los vídeos con estabilidad muestran ese tembleque no deseado.

La estabilización de imagen de la Sony ZV-1, pues, no es la mejor. Me hubiera gustado que Sony me hubiera dejado probar uno de sus agarres para grabación, como el GP-VPT2BT o el VCT-SGR1, ya que los resultados seguramente habrían cambiado.

Zoom

No podía faltar un apartado dedicado al zoom, aunque es bastante pobre. La mayoría de los YouTubers se conformarán con el que se incluye con esta lente 24-70 mm, pero en seguida te darás cuenta de que tiene sus limitaciones.

Pese a que el zoom es algo corto y quizás no sea el más adecuado si quieres hacer un documental de viajes, hay que reconocer que la calidad de imagen de las tomas con zoom es buena y se aprecia poca diferencia entre el zoom óptico (x2,7) y el zoom digital (x11).

Otras prestaciones

Sony ha incluido un filtro ND integrado, una decisión muy interesante pues permite grabar en condiciones de luz variables. Si utilizas el modo automático, no deberás preocuparte. Los usuarios del modo manual querrán activarlo para obtener el nivel de exposición óptimo en cada grabación.

Por otro lado, a los más creativos les gustará la opción de cámara lenta (“cámara superlenta”, en palabras de Sony), de la que puedes ajustar fácilmente su velocidad. Para otras prestaciones de creatividad, dirígete al apartado dedicado de más abajo.

Calidad de audio

A los YouTubers les interesará tanto la calidad de imagen como la calidad de audio sobre todo si, como yo, dejarían de ver antes un vídeo con mal sonido y magnífica imagen que un vídeo con magnífico sonido y terrible imagen.

La Sony ZV-1 incluye un micrófono direccional de 3 cápsulas más pensado para capturar bien el sonido desde la parte frontal de la cámara. Eso significa que da prioridad a la persona delante y no gustará tanto a los YouTubers que hablan mientras graban.

En cualquier caso, cabe decir que la calidad de sonido es convincente en todos los casos, sobre todo si se utiliza el paravientos que viene incluido en la caja. Este accesorio resultó mi mejor compañero en esos días de mucho viento.

Como ocurre con la imagen, deberás tirar de accesorios si quieres mejorar todavía más su calidad, pero para la mayoría de usuarios dentro del público objetivo de esta cámara, el micrófono incorporado será más que suficiente (sobre todo en interiores).

Aunque la calidad de audio no es equiparable a la del vídeo (esta es espectacular), el sonido es claro en prácticamente todos los casos. De nuevo, deberás conectar un micrófono externo en el puerto minijack de 3,5 mm para un resultado más nítido.

Calidad fotográfica

Igual que en el caso del audio, a mi parecer el modo fotográfico de la Sony ZV-1 no puede compararse con sus prestaciones de vídeo. De hecho, parece haber sido pensado solo para hacer fotos para redes y miniaturas para acompañar a los vídeos de YouTube.

El hecho de no incluir un visor electrónico ya dice mucho. Lo mismo puede decirse de la ausencia de flash. Sony no ha diseñado esta cámara para hacer fotografías espectaculares y tú tampoco deberías comprarla con este objetivo en mente.

Eso no significa que haya abandonado el modo fotográfico por completo. Las fotos, en general, son bastante decentes y llenas de detalles, sobre todo si las condiciones de luz acompañan. Ahora, hay smartphones como los Galaxy S20 con mejores prestaciones.

En cualquier caso, la rapidez del disparador es innegable y, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Aunque no tan impresionante, resulta interesante que Sony haya utilizado la inteligencia artificial también para su capturador de sonrisas. Sí, puedes hacer fotos disparando con tu bonita sonrisa.

En la galería de Flickr de a continuación, puedes hacerte una idea de los resultados que conseguirás tanto en días de mucho sol como en otros de más nublados. La ZV-1 también incluye modos como el modo noche o la panorámica para una mejor experiencia.

Sony ZV-1

Prestaciones de creatividad

También en la galería de Flickr puedes ver los resultados de algunos de los efectos creativos de la cámara, en este caso aplicado a las fotos aunque también funcionan con vídeo (siempre y cuando hayas seleccionado el modo adecuado).

La Sony ZV-1 incluye varios estilos creativos que, honestamente, me cuesta pensar cuándo van a resultar útiles. Aunque los efectos en blanco y negro y sepia ofrecen resultados interesantes, lo cierto es que también puedes conseguirlos en posproducción.

Lo mismo puede decirse de los efectos de foto como acuarela, ilustración, miniatura, monocromo, retro o color pop. No sé cuándo los utilizaría yo en mi día a día, pero entiendo que nunca está de más y quizás las mentes más creativas sí que le vean el sentido.

En cambio, y aunque abogo por una sociedad en la que no se nos juzgue por nuestra apariencia o el granito de acné que tengamos en la cara, hay que decir que el efecto de cara suave de la ZV-1 funciona bien y puedes ajustarlo en varias intensidades.

Todos estos efectos deberían permitirte tener las fotos y los vídeos listos para ser subidos directamente a las redes sociales. Para ello deberás utilizar la app Imaging Edge Mobile, aunque si lo prefieres puedes usar primero la app Movie Edit para editar tus vídeos.

Si estás buscando una cámara con la que poder compartir contenido al instante, te recomendaríamos que echaras un vistazo a nuestra selección de cámaras instantáneas. Aunque los resultados no son de tanta calidad, no merece la pena gastarse 800 € en la ZV-1 solo por tener esta prestación. Eso sí, es un extra muy práctico para influencers.

Conectividad y autonomía de batería

Una de las primeras cosas de las que te darás cuenta al sacar la cámara de la caja es que la Sony ZV-1 utiliza un cable microUSB para cargar, algo que personalmente me decepcionó y espero que en el futuro la compañía apueste por un puerto USB-C.

También hubiera preferido que se incluyera un cargador de batería en la caja, pero en este caso Sony te “obliga” a conformarte con enchufar el cable directamente a tu ordenador (o a un adaptador USB que tengas en casa). Si, como yo, tú también valoras los beneficios de tener un cargador, deberás desembolsar 75 € extra.

Aunque hay que reconocer que la velocidad de carga es bastante buena, te recomendamos también adquirir una batería extra si llevas idea de grabar durante horas y horas sin parar. La autonomía de la batería podría ser mucho mejor. 

Para probar la batería, quise ponerme en la piel de un YouTuber que se graba a lo largo del día. En mi caso, no duró más de un día y eso que no hice un uso muy intenso de la cámara. Necesitarás recargarla cada noche (aunque seguramente ya estás acostumbrado a hacer lo mismo con tu smartphone).

Hablando de smartphone, me gusta que Sony esté de acuerdo conmigo y vea imprescindible que la ZV-1 pueda conectarse directamente con tu móvil. Para ello, necesitarás también tener instalada la app Imaging Edge Mobile y una cuenta de Sony.

En mi caso he utilizado el Sony Xperia 1 II, que también estoy probando, y el proceso para vincular la cámara y el móvil ha sido relativamente sencillo. Para pasar muchos vídeos y fotos a la vez, seguiría utilizando el cable USB, pero de esta forma puedes tenerlos en el móvil rápidamente para subirlos a las redes sin perder tiempo.

Precio y disponibilidad

La cámara Sony ZV-1 tiene un precio oficial de 800 € y puedes comprarla directamente a través de la web de Sony España. Es, evidentemente, un precio alto, aunque las cámaras de Sony lo suelen ser. Tienen modelos de 400 €, pero los resultados no serán los mismos.

La puedes encontrar algo más barata en tiendas de electrónica online como Amazon, Fnac o El Corte Inglés, pero habrá que esperar un tiempo más para encontrar esta cámara entre las mejores ofertas en cámaras de fotos.

En cualquier caso, como se ha ido diciendo a lo largo de esta review, no deberían plantearse comprar esta cámara (esté o no dentro de su presupuesto) aquellos que solo la utilizarían para hacer fotos. Para estos, es mejor otra como la Sony RX100 (600 €).

Veredicto

La Sony ZV-1 es la cámara ideal para los videobloguers, aunque especialmente para aquellos vloggers que quieran contar su día a día sin tener demasiados conocimientos de vídeo. Si eres un documentalista y/o la quieres utilizar también para hacer fotos, no te la recomiendo.

Es sencilla de usar incluso con conocimientos fotográficos y videográficos limitados, sobre todo porque dispone de un modo automático muy bueno. Es más fácil operar un smartphone, pero ningún móvil te ofrecerá el enfoque automático de la ZV-1.

De hecho, el autoenfoque es una de las prestaciones que más aprovechará el público objetivo de esta cámara, ya sea con el efecto bokeh en los autorretratos, al enseñar productos a cámara con el Ajuste de Presentación o al cambiar de un primer plano a un plano general al pasear por la ciudad.

No es perfecta y deberás pensarte muy bien si quieres gastarte los 800 € que cuesta, pues necesitarás añadirle a este precio un agarre para mejor estabilización de vídeo y una batería extra para poder grabar sin preocuparte de quedarte sin.

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