La realidad virtual se encuentra en su mejor momento. Los cascos de RV de marcas como Oculus, HTC o Sony ya han alcanzado un nivel mainstream. Ello se debe en parte a la bajada de los precios están bajando, lo que hacen esta tecnología más accesible.

No obstante, el gran inconveniente es que cada vez se fabrican más visores de este tipo y por ello se hace también cada vez más difícil saber cuál escoger. No te preocupes, con este artículo vamos a aclarar todas tus dudas.

En primer lugar, te ofrecemos el ranking de nuestros cascos de realidad virtual favoritos. Más adelante, encontrarás una guía del comprador que te servirá para saber los factores a considerar antes de apostar por unas gafas u otras.

Comparativa: ¿Cuáles son los mejores cascos de realidad virtual?

1. Oculus Quest 2 - Mejor casco de realidad virtual

Oculus Quest 2

El Oculus Quest 2 es, sin duda alguna, el mejor casco de realidad virtual que puedas comprar en la actualidad. Como el modelo original, funciona por sí solo, aunque esta vez incluye sus prestaciones en un formato más pequeño.

Lo que más destaca es la pantalla, con una resolución de casi 2K en cada ojo. Se trata del panel más rico en detalles de cualquier otro casco en esta lista, y encima a un precio increíble. También tiene el Qualcomm Snapdragon XR2 Platform, con el que se mejora el rendimiento.

Por si todo esto no fuera poco, gracias a Oculus Link, puedes vincular el Quest 2 con tu PC y así disfrutar de los títulos de RV exclusivos para ordenador, como Half-Life: Alyx. Si quieres unas gafas VR, estas son ideales.

Más información: Review Oculus Quest 2

2. HTC Vive Cosmos - Mejor casco de RV para PC

HTC Vive Cosmos

Es cierto que el HTC Vive Cosmos no es el casco de realidad virtual más barato del mundo, pero sí uno de los que mejor experiencia virtual proporciona en la actualidad gracias a una incomparable resolución.

Se trata de un casco modular, lo que significa que puedes adjuntarlo a uno que ya tengas en casa, lo que a la larga puede ser una buena manera de ahorrar dinero. El Vive Cosmos tiene seis cámaras, aunque no son perfectas.

Por algo más, puedes llevarte el Cosmos Elite, que sí que dispone del seguimiento SteamVR 1:1, aunque seguramente no será el casco por el que apostar para los usuarios HTC primerizos. Para eso ya está el Vive Cosmos estándar.

3. Oculus Rift S - Mejor casco de RV para PC barato

Sin duda, el Oculus Rift S es el mejor dispositivo VR que puedas comprar en el mercado actual. Estos cascos de realidad virtual presentan mejoras considerables respecto al modelo anterior, y eso sin incrementar su precio.

Los Rift S son unos cómodos, con una óptica de último nivel e incluye un sistema que elimina la necesidad de utilizar sensores externos como sí ocurre con los HTC Vive. Como las originales, estas gafas vienen con dos mandos Oculus Touch.

Los mandos te permitirán interactuar con el mundo virtual a tu alrededor y así vivir una experiencia completamente inmersiva. Nuestra única queja sería que funcionan con pilas, y hubiéramos preferido que incorporasen baterías recargables.

4. PlayStation VR - Perfecto para jugadores de la PS4

PlayStation VR

El visor PlayStation VR, también disponible en Amazon, es el único pensado para una consola de videojuegos. Los jugadores de la Xbox One pueden usar el Oculus Rift, pero no está preparada para la realidad virtual.

En cambio, el dispositivo de Sony, que llegó a las tiendas en octubre de 2016, tiene una pantalla OLED de 5,7 pulgadas que le ofrecerá a los gamers de la PlayStation una buena experiencia, sin que sufran náuseas y mareos al usar las gafas.

Tiene una latencia baja de 18 microsegundos y una frecuencia de refresco de 120 Hz, algo superior a la que ofrecen los cascos HTC Vive y Oculus Rift. Eso significa que jugar con una frecuencia de 120 Hz es posible, aunque dudamos que la Play sea compatible.

De hecho, parece que Sony también piensa así y que pronto empezará a ofrecer un dispositivo aparte más pequeño que la consola que pueda soportar un procedimiento de gráficos así de alto. Podrá rastrear la posición de tu cabeza y mejorar los mandos actuales.

5. Oculus Go

Oculus Go

Los cascos Oculus Go lo tienen todo para enseñarle al gran público todo el potencial de la realidad virtual. Hasta ahora, la mayoría de usuarios se ha decantado por aquellos visores que requieren el uso de un smartphone, pero con el Oculus Go ya no es así.

En efecto, estas gafas virtuales no necesitan que las conectes a tu teléfono móvil u ordenador. Todo lo que necesitas lo encontrarás en la caja en la que vienen cuando las compras y en las propias gafas.

Lo mejor de todo es que, pese a que toda la tecnología está dentro de los cascos, no son un dispositivo pesado. Todo lo contrario: te serán muy cómodos de usar, incluso tras horas de juegos y vídeos de RV.

La pantalla LCD de los Oculus Go es impresionante y apenas se pueden percibir las finas líneas que separan los píxeles, un efecto común incluso entre los cascos de RV de más alta calidad. Por ahora el contenido está más orientado al entretenimiento.

6. Google Cardboard

Google Cardboard

A quienes estén buscando unos cascos que les introduzca poco a poco al fascinante mundo de la realidad virtual, las gafas de cartón de Google les parecerán el dispositivo ideal. Son muy fáciles de usar y además muy económicas.

Eso sí: deberás aprender primero a montarlas. El proceso no tiene demasiado truco y hay incluso quien opta por fabricar su versión casera. En ese caso, necesitarás cartón, lentes ópticas, un disco magnético de neodimio, velcro, goma y una etiqueta NFC.

¿Y cómo puede un simple cartón utilizar la realidad virtual? Sencillamente, necesitarás disponer también de un smartphone desde el que reproducir los vídeos de RV desde YouTube o aplicaciones móviles. Es por esto que el precio es tan asequible.

En el caso del pack de Google, el espacio para el smartphone es suficientemente grande para cualquier modelo con una pantalla de entre 4 y 6 pulgadas. Además, el detalle de la almohadilla de la nariz y la frente hace que sean unas gafas cómodas.

Mejores cascos de realidad virtual

Claves a tener en cuenta antes de comprar unos cascos de realidad virtual

1. Gafas de realidad virtual móviles, sin procesador o autónomas?

Una de las grandes decisiones a tomar a la hora de comprar unos cascos de realidad virtual es escoger el tipo de gafas que quieras usar. En la actualidad, existen tres grandes clases de visores según el dispositivo que utilices.

Gafas de realidad virtual móviles. Este tipo de gafas son más bien una carcasa en forma de visor de RV en la que deberás colocar tu smartphone compatible. Tu móvil actuará como pantalla en donde se proyectarán esas imágenes del entorno simulado.

Se suele considerar un dispositivo para principiantes. Tendrás a tu disposición una amplia oferta de visores económicos que te ofrecerán una buena experiencia con vídeos de 360 grados e incluso con videojuegos, aunque no podrás interactuar mucho con ese entorno.

Ahora podrás escoger entre la plataforma de realidad virtual de Samsung, llamada Gear VR, o la utilizada por Google, llamada Daydream. Estos visores solo funcionan con ciertos smartphones, pero si tienes uno compatible disfrutarás de una mejor experiencia.

Ambas plataformas tienen su propia tienda de aplicaciones en las que encontrarás todo tipo de juegos y experiencias de realidad virtual. Estos cascos, además, vienen con un mando con el que interactuar con aquellas apps que te descargues.

Gafas de realidad virtual sin procesador. A diferencia del modelo anterior, estos visores incluyen su propia pantalla y sus propios sensores, pero igualmente deben ser conectados a otro dispositivo, que normalmente suele ser un ordenador.

Se trata de la mejor gama de cascos del mercado, ya que ofrecen una experiencia excelente con juegos de alta resolución y otras aplicaciones de realidad virtual. Conseguirás una inmersión total gracias a su rastreo de localización increíblemente preciso.

Ahora bien, todo ello significa que estos visores son también los más caros de todos con unos precios que no bajan de los 400 €. Además son compatibles con ordenadores potentes, que no suelen bajar de los 600 €.

Gafas de realidad virtual autónomas. Por último, los visores de realidad aumentada más nuevos son los que incluyes todos los componentes: carcasa, pantalla, sensores y procesador. El más popular es el Oculus Go.

La experiencia que obtendrás es parecida a la de gafas de realidad virtual móviles premium como Gear VR o DayDream, y también incluyen un mando especial para interactuar con los entornos simulados.

2. ¿Dispositivo con cables o inalámbrico?

Aunque a algunos les parecerá secundario, pensar si quieres un visor con cables o que funcione de forma inalámbrica es importantísimo. Ello dependerá, lógicamente, de la clase de gafas de realidad virtual que escojas.

Los cascos de mayor calidad son los que funcionan conectados a una consola o a un ordenador mediante un cable. Puede que en un principio no lo veas como una molestia, pero lo cierto es que son un poco restrictivos.

La mayoría de usuarios de cascos VR terminan acostumbrándose a los cables, pero si crees que no vas a poder, necesitarás considerar unas gafas móviles o unas gafas autónomas, que funcionan inalámbricamente.

3. ¿Cuánta comodidad ofrece el mando de control?

Es igual de decisivo el mando que te servirá para controlar el entorno simulado precisamente porque esta es su función principal. Necesitarás un control remoto que te permita interactuar con la realidad virtual de la forma más precisa y cómoda posible.

La calidad del mando dependerá del sistema que cada dispositivo utilice. Así, hay algunos que ofrecerán mejor rastreo de posición que otros. Aquellos cascos de mayor calidad, como Vive o Rift, tienen mandos con excelentes rastreos de posición.

En cambio, pese a que el funcionamiento general de los controladores de los visores autónomos es decente -al mismo nivel que los mejores visores móviles-, no ofrecen un rastreo de posición tan bueno y está limitado solo a tres grados de libertad.

4. ¿Cuánta libertad de movimiento ofrece?

No solo querrás considerar el rastreo de posición, sino la libertad de movimiento general que ofrece. Con visores móviles y la mayoría de visores autónomos solo tendrás tres grados de libertad mientras que los cascos sin procesador ofrecen seis grados.

Eso significa que, si tu visor solo tiene tres grados de libertad, podrás girarte de un lado a otro pero siempre desde el mismo punto, sin desplazarte por el espacio físico. Podrás, pues, mirar hacia arriba, hacia abajo, a la derecha y a la izquierda, pero no andar.

Por otro lado, aquellas gafas que ofrecen los seis grados de libertad permiten que puedas ir hacia adelante, hacia atrás, mirar arriba, abajo, a la derecha y a la izquierda, así como cabecear, guiñar y rodar. Eso ofrece una mayor inmersión en el mundo virtual.

Las dimensiones de ese espacio en el que puedes desplazarte con las gafas de seis grados varía según el modelo. Así, las gafas Vive de HTC son las que ofrecen mayor movimiento, seguidas de las Rift y las PlayStation VR.

5. ¿Cuánta resolución, frecuencia de refresco y campo de visión necesitas?

Por último, vamos a analizar aspectos más técnicos de los visores de realidad aumentada: resolución, frecuencia de refresco y campo de visión. Estas magnitudes serán vitales a la hora de determinar tu experiencia con esta tecnología.

Resolución. Cuanta más resolución, mejor será la calidad de las imágenes que se proyectarán en el monitor. El texto será más fácil de leer, los elementos proyectados estarán más definidos y, por lo tanto, obtendrás una mejor experiencia de realidad virtual.

Frecuencia de refresco. Con las primeras gafas de RV, algunos usuarios experimentaron náuseas provocadas por su uso. Eso se combate con una buena frecuencia de refresco que, por lo tanto, te asegurará una buena experiencia.

Los expertos han llegado al consenso de que todo casco debe tener una frecuencia de 90 Hz como mínimo para poder disfrutar de una realidad virtual rápida, aunque la verdad es que con 70 Hz tendrás suficiente si la app o el juego no es demasiado exigente.

Ahora bien, cualquier frecuencia inferior a los 60 Hz provocará que en seguida notes esos mareos, ya que el dispositivo y las imágenes proyectadas tardarán unos segundos en adaptarse a los cambios cuando estés en movimiento.

Campo de visión. El ángulo visual que los cascos ofrezcan determinará el nivel de inmersión. En términos generales, deberías hacerte con un visor con un campo de visión de entre 100 y 110 grados, aunque lo cierto es que estos no son tan fáciles de encontrar.