Las unidades de estado sólido están presentes en casi todas las tablets y smartphones que se fabrican a día de hoy por su tamaño reducido y su gran capacidad de rendimiento. Estas mismas cualidades pueden ser muy útiles en un ordenador o portátil.

De hecho, estas prestaciones son las que las diferencian con las tradicionales unidades de disco duro. Es también el caso de la velocidad, que mejora encarecidamente la experiencia del usuario, ya sea a la hora de abrir una aplicación, navegar o copiar un archivo.

En este artículo, encontrarás una lista de las que son, a nuestro entender, las mejores unidades SDD del mercado actual. En ella, hemos incluido los modelos con mejor rendimiento, pero también otros más baratos que ofrecen una buena relación calidad-precio.

Además de comprarte una nueva SDD, quizás estés buscando cambiar de ordenador. Puedes consultar cuáles son los mejores portátiles de este año o, si lo prefieres, los mejores portátiles económicos.

Comparativa: ¿Cuál es la mejor unidad SSD de 2020?

1. Corsair Force Series MP510 - La mejor SSD

Corsair Force Series MP510

La SSD MP510 de la serie Force de Corsair lo tiene todo: rendimiento, resistencia, capacidad y buen precio. Supera a cualquier otra SSD SATA y, por supuesto, a los discos SATA M.2. Es un buen momento para hacerse con una.

Esta unidad de estado sólido está disponible en varias capacidades: 240 GB, 480 GB, 960 GB y 1920 GB. Cada uno de los modelos, lógicamente, tendrá un precio distinto, que oscila actualmente entre los 79,99 € y los 499,99 €.

Si no estás acostumbrado a los discos NVMe, enseguida notarás lo rápido que va este de Corsair. El modelo de 960 GB tiene una velocidad de lectura 3.400 MB/s y una velocidad de escritura impresionante de 3.000 MB/s.

Esta unidad SSD tiene sin duda una muy buena relación calidad-precio. Cuesta poco más que una SSD SATA y en cambio funciona el doble de rápido. Normalmente no recomendaríamos el modelo de 240 GB pero este caso es una excepción.

2. Kingston KC2000 - Mejor garantía

Kingston KC2000

Si la unidad Kingston KC1000 ya ofrecía un rendimiento muy bueno, la compañía ha conseguido mejorarlo considerablemente con la nueva Kingston KC2000, con una calidad al nivel de las SSD de Samsung y Corsair.

Si actualmente tienes una unidad SSD con una interfaz SATA, al pasarte a una con interfaz PCIe NVMe como esta notarás una gran mejora. A la hora de escoger una, deberás tener en cuenta tanto la velocidad como el precio.

En este caso, la Kingston KC2000 ofrece el balance perfecto. La KC2000 es prácticamente tan rápida como sus rivales, pero suele poder encontrarse a un precio más asequible. No deberás sacrificar en calidad si no tienes un presupuesto muy alto.

Ciertamente, no está al nivel de excelencia de la Corsair MP510, ya que esta tiene una velocidad de escritura de 3000 B por segundo, más IOPs y un número total de bytes escritos mucho más alto. Si no te importa gastarte un poco más, la Corsair es mejor opción.

3. WD Blue SN550 - Mejor relación calidad-precio

WD Blue SN550

Western Design ha hecho un buen trabajo a la hora de diseñar una SSD que reduce la funcionalidad a lo mínimo para conseguir un dispositivo asequible para la mayoría de usuarios de PC que necesiten actualizar su ordenador al mejor precio.

Eso significa, no obstante, que con la WD Blue SN550 no tendrás la más alta velocidad ni una encriptación de hardware, pero sigue siendo más rápida que cualquier disco SATA. Es la mejor opción si quieres pasarte al mundo NVMe sin gastarte mucho.

Nos gustaría que WD tuviera un modelo de 2 TB, ya que siempre es mejor apostar por grandes capacidades, pero seguimos recomendando la Blue SN550 a nuestros lectores y lectoras. En este caso, está disponible en 250 GB, 500 GB y 1 TB.

4. Crucial MX500 - Mejor disco SATA

Crucial MX500

Si no estás pensando en utilizar tu ordenador para editar vídeos en calidad 4K a diario ni necesitas una unidad con capacidad de 4 TB, entonces la SSD Crucial MX500 es ideal para ti, sobre todo por su casi perfecta relación calidad-precio.

En este sentido, esta unidad de estado sólido está pensada para aquellos usuarios que están acostumbrados a las tradicionales HDD o incluso a la primera generación de SSD, pero que ahora están pensando en colocar una unidad más rápida en su sistema.

En el caso de que puedas permitírtelo, recomendamos apostar por uno de sus modelos con mayor capacidad de almacenamiento. Así, no solo ganarás en espacio, sino que la vida útil del dispositivo también será más larga y lo podrás seguir usando durante más tiempo.

5. Samsung SSD 970 Evo Plus - Mejor rendimiento

Samsung SSD 970 Evo Plus

Nos ha sorprendido positivamente que Samsung haya apostado por una nueva SSD de estas características. La SSD 970 Evo Plus es una versión mejorada de la 970 EVO pero sale por casi el mismo precio.

Es especialmente recomendable para quienes estén interesados en una Non-Volative Memory Express potente, aunque como contra tiene el hecho de que, con unas características similares, la Corsair MP510 sigue siendo más barata.

Comparando la 970 EVO también de Samsung con este modelo Plus, la última SSD supera claramente a la primera en algunos procesos y además ofrece mejor gestión de energía y no se calienta tan fácilmente.

Aunque el modelo con una capacidad de 250 GB es excelente, recomendamos apostar por las versiones de 500 GB o más para aprovechar por completo todas las ventajas que tiene la Samsung SSD 970 Evo Plus.

6. WD Black SN750

Aunque no puede competir directamente con la SSD Corsair MP510 en la relación calidad-precio, no cabe duda de que la unidad WD Black SN750 de Western Digital es una SSD con formato M.2 de altísimo nivel.

Está disponible en cuatro capacidades distintas: 250 GB, 500 GB, 1 TB y 2 TB. Es cierto que sus especificaciones son muy parecidas al modelo del año pasado, pero la compañía ha hecho suficientes cambios como para que sea todavía más potente.

Obtiene unos resultados con la versión estándar que la convierten en una buena alternativa a la 970 EVO Plus de Samsung. Sin embargo, si no te importa tener algo menos de capacidad de almacenamiento, deberías apostar por la Corsair MP510.

En cualquier caso, esta WD Black es una unidad de disco de estado sólido que deberías tener presente. Es cierto que la versión más equipada sube algo de precio, pero a cambio tendrás un diseño más sofisticado y mejor proceso de refrigeración.

7. WD Blue 3D NAND

WD Blue 3D NAND

La unidad WD Blue 3D NAND representa perfectamente la última generación de SSD SATA de alta calidad antes de la aparición de la tecnología NVMe, con una interfaz considerablemente mejor.

Una de la razones por las que ocupa la primera posición de este ranking es por la mejora que supone en relación a su predecesor, aunque se encuentra muy a la par con los productos más económicos de Samsung y Corsair.

En términos generales, la SSD de WD ofrece un rendimiento excelente a un precio más o menos competitivo, lo que la convierte en la unidad con mejor relación calidad-precio del mercado. Como mínimo, es la mejor opción para los que todavía quieren una SDD SATA.

8. Kingston KC600

Kingston KC600

Es cierto que una SSD SATA nunca superará a un modelo NVMe, pero si estás limitado o limitada a la primera opción, entonces te recomendamos esta Kingston KC600, muy similar a otra también excelente, la Samsung 860 EVO.

Lo mejor de todo es que es algo más barata y además también más rápida. En caso de que lo necesites, la Kingston KC600 está disponible en varios tamaños, por lo que podrás escoger una u otra capacidad según tus necesidades y presupuesto.

En nuestros resultados de las pruebas de benchmarking, hemos comprobado que esta SSD tiene una velocidad de lectura de 565 MB por segundo y una velocidad de escritura de 520 MB por segundo, que no está nada mal.

9. Crucial P2

Crucial P2

Puede que la Crucial P2 no sea la SSD más rápida del mercado, pero de lo que no cabe duda es de que se trata de un paso adelante considerable comparado, como mínimo, con la generación anterior.

Pero no se trata de alcanzar ciertos resultados de benchmarking. Lo que hace la Crucial P2 es servir de opción muy asequible para aquellos que busquen pasarse a un disco NVMe o fabricar un nuevo sistema desde cero.

Obviamente, solo les interesará a aquellos que no les importe conformarse con los 500 GB de capacidad máxima o con el hecho de que no haya encriptación. Pensamos que es suficiente para la mayoría, y encima tendrás mejor rendimiento que con un SATA.

10. Kingston UV500

Puede que no sea el disco de estado sólido más rápido o más barato del mercado, pero la Kingston UV500 es una apuesta segura para todo aquel que esté buscando una SSD que le dure durante mucho tiempo.

Otro de los puntos fuertes de esta unidad SSD es que se trata de un disco que utiliza tecnología de encriptación. Es una prestación que será especialmente útil para quienes la utilicen en un entorno profesional para evitar intrusos indeseados.

Según los resultados de las pruebas realizadas con CrystalDiskMark 6, sus velocidades de lectura y de escritura son de 535 MB/s y 506 MB/s respectivamente. Otras pruebas de benchmarking las sitúan en 500 MB/s y 450 MB/s.

Aquellos especialmente preocupados por un rendimiento de alta velocidad deberían apostar por un modelo con interfaz NVMe y no SATA, pero si no tienes un equipo compatible con esta tecnología, entonces esta Kingston UV500 es una buena alternativa.

Especificaciones básicas

  • Interfaz: SATA a 6 Gb/s
  • Capacidad: 120 GB, 240 GB, 480 GB, 960 GB o 1920 GB
  • Formato: 2,5 pulgadas o mSATA
  • Dimensiones: 100,1 x 69,85 x 7 mm (2,5”) o 50,8 x 29,85 x 4,5 mm (mSATA)
  • Garantía: 5 años

Claves a tener en cuenta antes de comprar una unidad SSD

1. ¿Cuánto estás dispuesto a pagar?

A diferencia de hace unos años, las unidades de estado sólido son ahora relativamente asequibles para cualquier usuario. Hay SSD para todos los bolsillos. Si no quieres desembolsar más de 100 €, podrás igualmente obtener una de 250 GB.

Es cierto que las tradicionales HDD siguen siendo todavía más baratas, pero parece buena idea utilizarlas para tu música, vídeos y fotos, mientras que puedes utilizar una unidad de estado sólido para instalar Windows y los programas que más utilices.

2. ¿Qué unidad SSD debería comprar: SATA o PCIe?

Para saber qué unidad de estado sólido tiene mayor rendimiento, hay que tener en cuenta primero que existen dos tipos de SSD: las SATA y las PCIe. Es importante conocer la diferencia y no solo optar por la que sea más barata.

Unidades SSD SATA. Este es el modelo del que más probablemente hayas escuchado hablar, ya que es el que hace más tiempo que se encuentra en el mercado. Además, se utiliza también en discos duros y discos ópticos para ordenadores y portátiles.

La mayoría de las SSD SATA tienen un tamaño de 2,5 pulgadas de ancho, ya que están pensadas para encajar en los portátiles, aunque también son compatibles con los ordenadores más recientes.

En este sentido, antes de comprar una unidad SSD deberás tener en cuenta también el espacio que puede ocupar en tu dispositivo, ya que de nada te servirá una SSD demasiado gruesa. Algunas de ellas miden 7 mm de grosor y otras 9,5 mm.

Unidades SSD PCIe. Las unidades PCI Express tienen una interfaz mucho más rápida que las SATA y vienen complementadas con la NVMe o Non-Volative Memory Express, que viene a ser la versión de la interfaz AHCI del tipo de SSD anterior.

Existe también otro factor a tener en cuenta: las especificaciones de M.2, que pueden estar presentes tanto en SSD SATA como en SSD PCIe. Deberás comprobar que tu placa base es compatible con ellas, aunque también podrás comprar un adaptador a buen precio.

Si comparamos las características básicas de un tipo de SSD y otro, en seguida destaca la diferencia en la velocidad. Mientras que la SSD SATA más rápida puede ir a unos 550 MB por segundo, los discos PCIe con NVMe puede hacerlo a 3000 MB por segundo.

3. ¿MLC, TLC o SLC?

También hay que tener en cuenta las varias tecnologías usadas en las SSD para almacenar información, ya sea la MLC o célula de multinivel, la TLC o célula de triple nivel y la SLC o célula de un solo nivel.

Las diferencias entre estas tecnologías se reducen básicamente al número de bits que cada célula dentro de la SSD es capaz de manejar. Así pues, las unidades TLC tienen 3 bits por célula; las MLC tienen 2 bits por célula; y las SLC tienen 1 bit por célula.

Cuanto mayor sea el número de bits que se pueda procesar por célula, mayor será el riesgo de que el rendimiento falle. Ahora bien, hay que dejar claro que los fabricantes SSD son conscientes de estas limitaciones y consiguen superarlas gratamente.

4. ¿Qué garantía tienen?

A la hora de comprar una SSD, es recomendable optar por aquellas que ofrecen un largo período de garantía, aunque es cierto que la pérdida de datos es ahora un problema menor. Eso se soluciona adquiriendo el hábito de hacer copias de seguridad de forma regular.

Por otro lado, hay unidades que necesitan estar activas en mayor medida que otras y también existen diferencias en cómo rinden cuando el ordenador está en hibernación. Sin embargo, este no es un factor demasiado determinante en las SSD.