Así, un módulo podría aumentar la vida de la batería y otro podría ofrecer seguimiento vía GPS. Cuando se lance, la intención de Blocks es ofrecer medición de la frecuencia cardiaca, NFC y módulos que permitan medir la altitud, presión y temperatura. Con el tiempo, la idea es añadir otros para tarjeta SIM, lector de huellas digitales, luz LED y un botón programable.

Todas estas piezas se encajarán a la esfera del reloj, que tiene una pantalla circular y puede ser de color negro, blanco o rojo. Es de plástico, aunque se está trabajando en otros materiales y colores para el próximo año. En cuanto a software, el reloj Blocks utilizará Android, aunque no el sistema operativo Android Wear de Google, y podrá sincronizarse con móviles iPhone y Android 4.0 o modelos superiores.

Aunque hay que mantener la cautela con los proyectos de crowdfunding, ya que muchos de ellos terminan en desastre, Blocks lleva cerca de dos años trabajando en la iniciativa. Su último prototipo ha avanzado mucho con respecto a la versión que mostró a principios de año en CES.

También ayuda a dar credibilidad que Blocks esté trabajando con Compal, un fabricante de electrónica taiwanés para producir masivamente el producto final.