Es habitual sentirse algo abrumado ante la gran oferta de smartwatches que hay actualmente en el mercado, incluso si solo estás dispuesto a comprar un dispositivo que haya sido fabricado por Fitbit o Apple.

De hecho, si has llegado hasta este artículo quizás sea porque estás dudando precisamente en si apostar por un Fitbit o un Apple Watch. En PCWorld, queremos ayudarte y es por eso que hemos analizado las prestaciones que ofrecen algunos de sus modelos.

Es cierto que existe una clara distinción entre las smartbands de Fitbit y los Apple Watch: las primeras no tienen tantas aplicaciones como los segundos. Sin embargo, sus funciones como monitores de fitness sí que pueden ser comparadas.

En este artículo, compararemos los tres modelos de Apple Watch actualmente a la venta (el Apple Watch Series 3, el Apple Watch SE y el Apple Watch Series 7) con la Fitbit Charge 5, el Fitbit Versa 2, el Fitbit Versa 3 y el Fitbit Sense. Todos ellos son excelentes, ¿pero cuál es el mejor para ti?

1. Monitorización de la actividad

Para querer mantenerse en forma no es necesario ser un fanático del gimnasio o un corredor de maratones. Estar activo durante el día tiene beneficios para la salud de todos y los monitores de actividad de los Fitbit y los Apple Watch te ayudan a estarlo.

Los monitores de actividad de unos y otros son capaces de medir los pasos dados, la distancia recorrida, las calorías quemadas y los minutos en los que has estado activo en lo que lleva de día. También te muestra tu progreso y te permite definir objetivos personales.

Además de todo esto, los modelos Fitbit más avanzados también tienen un altímetro barométrico que contabiliza la distancia recorrida en superficies con pendiente y pueden sincronizar la información relativa a tu peso recogida por la báscula Aria 2.

Se puede llegar a la conclusión, pues, que los monitores Fitbit son ideales tanto para la actividad física diaria como para actividades deportivas más exigentes. Es más, el smartwatch Ionic puede identificar cuando estás montando en bici, corriendo, etcétera. 

De hecho, son muchos los corredores profesionales que en un principio descartaron por completo utilizar un Apple Watch en favor del Fitbit Ionic, aunque esto ha cambiado ligeramente desde la aparición del Series 2 con GPS integrado.

El Series 3 y el Series 7 tienen un procesador más rápido, pero también una autonomía de la batería algo pobre. Hay disponible un modelo con 4G, que puedes usar sin que tener que llevar tu iPhone encima para tener conexión a Internet.

Esto lo acerca significativamente al Fitbit Sense y al Versa 3, que también incluye un reproductor de música, te muestra las notificaciones de tu smartphone y es capaz de realizar pagos contactless. Así, puedes dejar tu móvil y tu cartera en casa.

Obviamente, el fitness está al centro del funcionamiento de los Fitbits, mientras que en el caso del Apple Watch, el seguimiento de la actividad es tan solo una de sus funciones. En este sentido, dispone de dos apps: ‘Actividad’ y ‘Entreno’.

Con la app ‘Actividad’, podrás seguir tu salud, movimiento, bienestar y rutina diaria. Con la app ‘Entreno’, harás un seguimiento siempre que salgas a correr, vayas en bici o andes. Toda la información la encontrarás tanto en la app ‘Actividad’ como la app ‘Salud’ de tu iPhone.

Tan solo con echar un vistazo a tu Apple Watch, podrás saber si te estás acercando o no a tus objetivos diarios de salud y ejercicio. Los tres anillos de colores (Movimiento, Ejercicio, De pie) te indicarán cómo vas en cada departamento. 

Destacamos también que ambos fabricantes incluyen en sus modelos una aplicación que te envía avisos para que te muevas, te levantes y estires las piernas cuando detecta que has estado sentado por un periodo de tiempo demasiado largo.

2. Ponerse objetivos (gana Fitbit)

Una de las grandes diferencias es que Apple no te deja ponerte objetivos en cuanto a número de pasos u otras métricas (a excepción de las calorías quemadas). Si perder calorías no es tu principal objetivo, entonces encontrarás el Apple Watch algo limitado.

En cambio, los dispositivos de Fitbit te permiten ponerte ciertos objetivos a cumplir en cuanto a los pasos realizados, distancia recorrida, calorías quemadas, minutos de actividad, pisos subidos e incluso ejercicio por hora.

3. Monitorización del ritmo cardíaco (gana Fitbit por poco)

Todos los Apple Watch y los Fitbits que miden el ritmo cardíaco utilizan algo llamado fotopletismografía. Para ello, se utilizan unos LED verdes en la parte inferior de la pulsera que detectan los cambios de volumen sanguíneo y de tamaño de los capilares bajo presión.

Cuando el corazón late, los capilares se expanden y se contraen en función de los cambios de volumen sanguíneo. Las luces LED se reflejan en la piel para detectar esos cambios.

La sangre es roja porque refleja la luz roja y absorbe la luz verde. Cuando el corazón late, el flujo sanguíneo en la muñeca (y la absorción de luz verde) es mayor.

Los Fitbits monitorizan tu ritmo cardíaco de forma continua, las 24 horas del día. Pueden almacenar datos de la frecuencia cardíaca a intervalos de 1 segundo durante el seguimiento del ejercicio y a intervalos de 5 segundos el resto de las veces.

Por otro lado, el Apple Watch comprueba tu ritmo cardíaco solo cada diez minutos durante el día. Sin embargo, registra tu frecuencia cardíaca de forma continua cuando la app Entrenamiento está activada, por lo que obtienes información constante durante las sesiones de entrenamiento.

Apple ha mejorado la aplicación Ritmo Cardíaco, que ahora mide tu ritmo cardíaco en reposo y tu ritmo cardíaco de recuperación, y puede enviarte notificaciones si parece que algo no va bien del todo.

El Apple Watch Series 7 viene con watchOS 8 preinstalado. watchOS 8 presenta una serie de mejoras y características nuevas, incluyendo un mayor seguimiento del sueño, nuevos entrenamientos, detección de caídas en bicicletas y más.

Fitbit dice que el Sense y el Versa 3 también han mejorado la medición del ritmo cardíaco, ya que los sensores LED tienen un contacto más estrecho con la muñeca.

El Apple Watch es capaz de detectar y avisar de un aumento prolongado de la frecuencia cardíaca cuando no se hace ejercicio, y también es capaz de detectar frecuencias bajas (que podrían ser un signo de bradicardia). También busca ritmos cardíacos irregulares, notificando una posible fibrilación auricular.

Los pacientes suelen quejarse de problemas cardíacos que no se producen en ese momento, por lo que disponer de datos cardíacos detallados y a largo plazo en la aplicación Salud podría ser realmente beneficioso.

Veamos a continuación con más detalle estos sensores cardíacos y cómo pueden detectar enfermedades.

Fitbit vs Apple Watch

4. Comprobar irregularidades en el ritmo cardíaco (empate)

Medir el ritmo cardiaco también permite que estos dispositivos puedan comprobar cuándo un ritmo cardiaco es irregular, lo que podría significar un signo de fibrilación atrial, que puede asimismo causar un infarto.

Tanto Apple como Fitbit incluyen la posibilidad de medir eso con un electrocardiograma (ECG). Por ejemplo, al colocar el dedo en la Digital Crown del Apple Watch, puedes comprobarlo por ti mismo.

5. Comprobar los niveles de oxígeno en sangre (gana Apple)

Tener una buena saturación de oxígeno en sangre es vital para la salud. Unos niveles de oxígeno en sangre bajos pueden indicar un caso de hipoxemia. La mayoría de gente no tiene condiciones de salud crónicas que requieran monitorizar esos niveles a menudo (como asma, enfermedad coronaria, etc.).

Pero si este es tu caso, tener un sensor SpO2 es muy práctico. Los resultados normales de SpO2 suelen estar entre el 95 % y el 100 %. Tanto el Apple Watch como los últimos relojes Fitbit ofrecen esos sensores, aunque la función de Apple es mucho más flexible.

El nuevo Apple Watch puede comprobar el oxígeno en sangre en tan solo 15 segundos en cualquier momento del día, mientras que Fitbit solo lo hace cuando estás dormido (y tienes que recordar activar la esfera para que lo haga a no ser que estés suscrito al servicio Fitbit Premium).

6. Cálculo de las calorías (empate)

Una de los métodos más fáciles de perder peso es calcular las calorías que consumes y asegurarte que estas son menos a las calorías que quemas con ejercicio. En este sentido, tanto los dispositivos de Apple como los de Fitbit pueden contar calorías.

Para hacerlo, el Apple Watch utiliza información relativa a tu movimiento y a tu frecuencia cardíaca. El número de calorías será más preciso cuando haga más tiempo que llevas el smartwatch puesto, ya que este aprenderá tus hábitos.

A diferencia de los dispositivos Fitbit, el Apple Watch separa las calorías en reposo y las calorías cuando estás activo. Son estas últimas las que se toman en cuenta para calcular las calorías quemadas, algo que algunos han tachado de inexacto.

De hecho, a menudo los Apple Watch no son capaces de detectar de forma exacta la distancia recorrida ni el tipo de ejercicio realizado. En cambio, los smartwatches Versa e Ionic sí que saben en qué momento estás corriendo o jugando a fútbol.

Para contar calorías, los modelos Fitbit utilizan tu altura, tu peso, tu edad y tu género, así como tu ritmo cardíaco si el dispositivo en cuestión cuenta también con un monitor de la frecuencia cardíaca.

En concreto, en los Fitbit, el cálculo de las calorías no se detiene de noche cuando duermes. Estas también se tienen en cuenta a diferencia de lo que ocurre con los Apple Watch, que necesitarás cargar cuando estés descansando.

Las pulseras Fitbit son tan precisas que incluso te permiten registrar manualmente actividades físicas concretas, así como todo aquello que comes durante el día. Tu dispositivo utilizará todos estos datos para hacer una estimación de las calorías quemadas.

7. Monitorización del sueño (gana Fitbit con diferencia)

No es de extrañar que un monitor de fitness también incluya -o deba incluir- una función para monitorizar el sueño, ya que descansar por la noche es un aspecto igual de importante para la salud que comer bien y hacer ejercicio.

Esta prestación está disponible tanto en los monitores de Fitbit como de Apple, pero en el caso de los Apple Watch no resulta demasiado útil ya que, por el hecho de tener una corta autonomía de la batería, deberás cargarlo durante la noche.

Sea como sea, para poder utilizar esta función necesitarás descargar la aplicación para móvil correspondiente en ambos casos. Para ponerlas a prueba, hemos dormido con un Fitbit y un Apple Watch durante una noche y los resultados son bastante similares.

Ahora bien, es cierto que la pulsera Fitbit es mucho más exacta a la hora de detectar automáticamente cuando estamos dormidos, mientras que el Apple Watch a veces confunde una ligera actividad con sueño continuado.

Además, los Fitbit Inspire 2, Versa 3, Charge 4 y Sense son capaces de definir las diferentes fases del sueño que experimentas durante la noche: el sueño ligero, el sueño profundo y la fase REM. Hay que dejar claro, sin embargo, que no lo hacen a una precisión científica.

8. Aplicaciones (gana Fitbit en fitness, Apple en todo lo demás)

Es cierto que las aplicaciones ‘Entreno’ y ‘Actividad’ del Apple Watch son geniales y tienen un diseño fantástico, sin embargo, en este aspecto nos decantamos para la aplicación compatible con los Fitbit, ya que ofrece más información y estadísticas.

Además de tener una interfaz muy intuitiva y bien organizada, la app Fitbit Coach incluye sesiones de entrenamiento en vídeo que te ayudarán a mejorar tu resistencia, tu velocidad y tu forma física. Eso sí, deberás desembolsar 43,99 € anuales.

Ahora bien, si lo que estás buscando es un reloj o una pulsera fitness que pueda utilizar otras aplicaciones que no estén directamente relacionadas con la actividad física, deberás apostar por un Apple Watch o un dispositivo Android.

Reflexiona bien qué tipo de app utilizarías a parte de la de fitness. La experiencia nos dicta que en los Apple Watch la más utilizada es la de notificaciones, que por otro lado también está disponible en los dispositivos Fitbit.