En un principio, podría parecer que Intel esté en desventaja en Internet de las Cosas. ARM domina el negocio de teléfonos inteligentes gracias a sus pequeños pero potentes procesadores, aunque los chips Atom de Intel han empezado a ganar terreno. En wearables el reto aún más complicado: los chips son más pequeños y consumen menos energía.

Por eso, no es de extrañar que las áreas de IoT que Intel ha seleccionado para centrar sus esfuerzos, están más relacionadas con el procesamiento de datos, un ámbito en la que destaca, que en el consumo de energía.

En “IoT Insights”, un evento que acaba de celebrar, ha lanzado un nuevo gateway IoT, un dispositivo que tomar los datos desde los sensores y dispositivos y llevarlos hasta los chips de centros de datos, donde puedan ser analizados.

Se calcula que, en 2020, habrá 50 millones de dispositivos y sensores IoT, que permitirá crear un "círculo virtuoso" para promover la demanda de infraestructuras y análisis de datos que, a su vez, estimulará de nuevo la venta de más sensores.

Socios de Intel, como GE o IBM, reconocen esta realidad (según los directivos de Intel), pero incluso empresas como eBay podrían utilizar el análisis de los datos para concentrarse en evitar transacciones fraudulentas.

Lo cierto es que Big Data tiene mucho que ver con este universo de cosas conectadas e Intel tiene una visión compleja y holística al respecto. Su visión es integral y abarca también los centros de datos y todo tipo de dispositivos integrados, chips y sensores. Pero habrá que ver si con estos elementos es capaz de dominar este mercado.

Y la realidad es que al boom de la movilidad llegó tarde, casi con diez años de retraso. Esta vez parece empeñada en que no vuelva a ocurrirle y  está creando un ecosistema completo. Su idea es conectar dispositivos, asegurarlos, analizar los datos que aportan, y luego tratar de encontrar la manera de monetizar toda esa información.

En cuanto a los wearables, se trata, por supuesto, de la cara más visible de Internet de las Cosas y ahí también quiere destacar, con asociaciones con otros gigantes, como Google y sus Google Glass, o la adquisición de Basis Sciences y sus brazaletes inteligentes. Tiene ya alianzas con marcas de relojes Fossil, de gafas Luxottica, o con Opening Ceremony, que ha integrado la tecnología inteligente de Intel su brazalete MICA.

En 2020, puede que haya en el mundo 400 millones de wearables e Intel quiere ser pieza clave en ese momento. Sin olvidarse de los PC y similares. Pero, esa batalla Intel la tiene ganada.