Según recoge el Wall Street Journal citando a personas cercanas al acuerdo, Intel suministrará a Google un chip para una nueva versión de sus gafas inteligentes, que estarán disponibles el próximo año. Este procesador reemplazará al fabricado por Texas Instruments. De forma complementaria, Intel promoverá el uso profesional del nuevo dispositivo en hospitales y empresas del sector industrial.

La noticia no ofrece ningún detalle sobre cómo será este chip y no ha sido confirmada ni por Google ni por Intel.

Hace unos meses Google ya hablaba de que, a través de su programa Glass at Work, estaba impulsando el uso de Glass en entornos profesionales, e incluso adelantó que varios empleados de la compañía de servicios petrolíferos Schlumberger estaban utilizando el nuevo dispositivo para mejorar su seguridad y eficiencia.

Intel, por su parte, lleva meses avanzando en el mundo de los wearables en colaboración con diferentes empresas. En la pasada edición del CES, ya mostró unos auriculares inteligentes con botón que podían medir el ritmo cardíaco de un corredor.

En marzo, adquirió al fabricante de brazaletes Basis Science, que monitorizan el ritmo cardiaco, y su chip de radio celular 3G fue incorporado a MICA, la pulsera inteligente que anunció el pasado mes de septiembre en la Semana de la Moda de Nueva York.

En abril pasado, se actualizó Google Glass con Android KitKat, aumentando la duración de su batería, y también se le ha dado un cambio de imagen al producto en un claro intento de aumentar su atractivo para el consumidor.

Tras iniciar su programa de exploradores en 2012, Google sacó a la venta el wearable en Estados Unidos en mayo a un precio de 1.500 dólares.