Google no ha descartado las Google Glass como producto de consumo a tenor de las declaraciones de Massimo Vian, uno de los dos consejeros delegados de Luxottica, que, en una reunión con sus accionistas en Milán, señaló que la empresa trabaja con Google en el diseño de una nueva versión de Glass, aunque no ha adelantado detalles ni fechas de introducción, según The Wall Street Journal.

Lanzadas en 2013, las gafas se hicieron populares entre los entusiastas de la tecnología pero su precio de 1.500 dólares no permitió una adopción muy amplia. Para muchos tampoco resultaban muy atractivas para llevar en público, y su capacidad para grabar vídeo provocó dudas con respecto a la privacidad.

Google, sin embargo, sigue creyendo que el dispositivo tiene potencial para los consumidores, pero tiene claro que necesita trabajar en él. Mientras tanto, lo vende en el mercado empresarial, donde ha encontrado usos.

El año pasado, Google se alió con Luxottica para lograr unas gafas con más estilo. Y credenciales no le faltan ya que es uno de los mayores fabricantes del ramo a nivel mundial.

El directivo de Luxottica viajó recientemente a California, según el periódico neoyorkino, para conocer al equipo de Glass, que fue reorganizado después de que Google dejase de venderlas a consumo en enero y cuyo trabajo de desarrollo es supervisado por Tony Fadell, que lidera la división de hogar conectado, Nest.

The Wall Street Journal señala también que la firma trabaja también con Intel en un dispositivo que saldrá al mercado en febrero o marzo próximos.