Samsung, LG, Apple y posiblemente Microsoft. Éstas son sólo algunas de las empresas de tecnología que están apostando por un mercado en crecimiento. Se trata de los relojes inteligentes o smartwatch. Más allá de dar la hora, en un futuro los smartwatch posibilitarán que los usuarios lleven sus billetes, su historial médico o les permitan acceder a sus cuentas online. Por lo menos eso es lo que les gustaría si atendemos a un estudio realizado por GfK. 

Según el informe, realizado en China, Alemania, Corea del Sur, Reino Unido y Estados Unidos, lo que más valoran los usuarios de un reloj inteligente es que permita recopilar información sobre su actividad deportiva, navegar por Internet, realizar llamadas telefónicas, y utilizar las apps móviles.

No obstante, y en un futuro, a la mayoría de los encuestados no les importaría que éste sirviera de prueba de identidad. Es decir, que albergaran los billetes de viaje o, incluso, que sirviera de método de pago. Eso sí, por el momento, esta última funcionalidad sólo interesa a los ciudadanos chinos y a los estadounidenses. 

Mención aparte para la salud. La utilidad de los relojes inteligentes como herramienta de mejora de la salud es apreciada por los usuarios. Casi la mitad de los encuestados asegura estar interesado en el uso del smartwatch para proporcionar a médicos y hospitales su  historia médica, más en casos de emergencia. Son los europeos lo que más dudas muestran sobre esta posibilidad. Sólo un tercio de los británicos y un 25 por ciento de los alemanes se muestran a favor. En cambio, casi el 70 por ciento de los chinos está interesado en que su smartwatch contenga su información de salud.  Los hombres y las personas de más edad, los más interesados.

La seguridad de la información es uno de los aspectos que más preocupa a los usuarios de relojes inteligentes. En global, el 45 por ciento de los encuestados estaría interesado en utilizar su smartwach como forma de identificación segura para acceder al PC o para acceder a sus cuentas online. “El interés en esta función aumenta con la edad, empezando con un 42 por ciento en los jóvenes entre 16 y 29 años, e incrementándose hasta el 46 por ciento en grupos entre 30 a 49 años, hasta alcanzar un 48 por ciento en los mayores de 50 años”.  Los chinos vuelven a ser los más interesados y los alemanes los que más dudas tienen.