Así lo ha reconocido el propio CEO y presidente de la firma, Jordan Wu, en una reciente conferencia con analistas donde, concretamente, dijo que  "hay varios proveedores y, déjenme decirlo de este modo, todos son número uno en algo”.

Tanta cautela tiene que ver con lo novedoso de este mercado, donde cualquier indiscreción puede afectar a una nueva categoría de producto relacionada con pantallas en dispositivos pensados para llevar en la cabeza.

Las pantallas de Himax utilizan una tecnología llamada cristal líquido sobre silicio (LCOS, en siglas) que, como su nombre indica, combina una capa de cristal líquido en una placa posterior de silicio. Hasta ahora, esta tecnología solía encontrarse en proyectores y, de cara al futuro, se espera que se convierta en tecnología dominante en pantallas que se llevan en la cabeza como es el caso de las gafas de Google.

 “Ya hemos enviado los primeros productos piloto a algunos clientes”, ha llegado a reconocer Wu, quien cree que las ventas de sus LCOS se aceleren a lo largo de este año.

Google adquirió el 6,3 por ciento de Himax Display en julio de 2013. En ese momento, las dos compañías aseguraron que destinarían inversiones a ampliar la capacidad de las fábricas LCOS de la compañía. Hoy Himax asegura poder producir hasta 300.000 pantallas LCOS al mes y eso que su línea de producción está aún lejos de estar terminada y tiene planes de ampliación inmediatos, hasta 2 millones de pantallas al mes.