En el futuro los wearables de Sony no serán solo una extensión de los smartphones, sino también de las consolas de juegos. Sus dispositivos podrían trabajar con cámaras, consolas de juegos y otros aparatos electrónicos, ya que la firma quiere llevar a sus productos sensores de imágenes y tecnologías de visualización más avanzadas para sobresalir entre sus competidores. Así lo ha dicho el primer ejecutivo de la firma nipona, que cree que los dispositivos wearables tienen "gran potencial para crear un ecosistema más emocionante".

Desde el lanzamiento en 2012 de su primer reloj inteligente, SmartWatch, Sony ha emprendido un camino por este mundo con una serie de dispositivos portátiles, entre los que figura SmartBand, brazalete que registra las constantes vitales del usuario gracias a un sensor principal enlazado con Android. Es el primer resultado de la llamada Experiencia SmartWear que impulsa el fabricante japonés y que pretende ir más allá de la simple pulsera de fitness para llegar al mundo del entretenimiento.

El primer directivo del fabricante reconoce que puede que sea "un mercado muy concurrido", y subraya que “las reglas del negocio no se han escrito todavía”.

Lo cierto es que Sony ha desvelado su concepto de wearables, en el que se incluye el Proyecto Morpheus, un casco de realidad virtual para la PlayStation 4, la cámara wearable Lifelog y un potencial competidor de las Google Glass, llamado SmartEyeglass, que puede emplearse como pantalla de realidad aumentada.

Hirai ha dado a entender que llegarán más productos de este tipo en el futuro próximo, desde sus instalaciones de Atsugi, al suroeste de Tokio.