En concreto, detecta los hábitos de conducción del usuario -postura, movimientos, rutinas, frecuencia cardiaca- y utiliza esa información del giroscopio, el acelerómetro y el monitor de frecuencia cardiaca del dispositivo, para detectar y evitar las posibles situaciones de riesgo.

Como ejemplo, la nueva aplicación del Samsung Gear S será capaz de alertar al conductor si se detecta riesgo de somnolencia al volante, si presenta un pulso cardiaco demasiado elevado (con respecto a sus valores en reposo) o si ha superado el tiempo de conducción máximo recomendado por la DGT.

La nueva aplicación es producto del proyecto de investigación aplicada llevado a cabo en la Universidad Pontificia de Salamanca desde abril de 2014, bajo la dirección del profesor Sergio Ríos Aguilar y con la participación de tres de sus alumnos. El grupo ha desarrollado tanto el algoritmo de detección temprana de sueño como la propia aplicación.

El reloj inteligente Samsung Gear S llegó al mercado español a finales del año pasado y es el primer smartwatch del mercado con conectividad 3G, WiFi, Bluetooth y GPS propios. Gracias a esta conectividad total, ofrece una absoluta libertad y autonomía, ya que no precisa de smartphone.