Lo subraya un reciente informe de la firma de investigación IHS que concluye que "el mercado smartwatch necesita el reloj de Apple para tener éxito". Si la propuesta de Apple se gana el interés de los clientes y su adopción es generalizada, el resto de fabricantes, incluidos los que trabajan con Android, saldrán beneficiados. En parte, según la firma, porque el reloj de Apple es demasiado caro para un segmento de compradores.

El modelo de Apple tiene un precio de partida para el modelo más básico de 349 dólares, y la necesidad de utilizarlo en combinación con un iPhone moderno, supone un coste elevado. Los relojes con Android, que salen al mercado con precios muy variados, resultan atractivos para los cerca de 2.000 millones de propietarios de teléfonos que hay en el mundo trabajando con esta plataforma, pero también pueden atraer por coste a usuarios de teléfonos Apple.

La conclusión de IHS es que Apple tendrá éxito con su reloj, ya que calcula que podría vender 19 millones de unidades este mismo año, lo que representa una participación de 56 por ciento del mercado actual. En 2014 se vendieron 720.000 dispositivos con Android Wear, según Canalys.

IHS espera que las fuerzas se equilibren poco a poco. De hecho, espera que la cuota de Apple sea en 2020 un 38 por ciento, del total de 101 millones de unidades que se vendan. El total del mercado crecerá mucho en estos años, ya que en el año pasado se vendieron 3,6 millones de unidades.

Los respectivos ecosistemas de aplicaciones jugarán un gran papel en esta evolución, frente a otros fabricantes que utilizan sistemas operativos menos conocidos. Respecto a estos últimos, IHS indica que sus ventas caerán y que tendrán que esforzarse para atraer a los desarrolladores de apps.