Los grandes especialistas en imagen suelen tener desarrollos ambiciosos con un horizonte a medio plazo. Esta semana le ha tocado el turno a Samsung, a través de su filial de Display, que ha mostrado dos prototipos de pantallas OLED: una transparente y otra que se convierte en espejo. De este último tipo, su rival LG ya mostró un prototipo en 2014.

La pantalla OLED transparente, por ejemplo, es la más grande vista hasta la fecha. Entre sus novedades, ofrece una gama de colores más extensa o ángulos de visión más amplios que las LCD transparentes. En cuanto a la de espejo, Samsung dice que tiene un nivel de reflectancia muy superior a las pantallas LCD de esta clase y no requieren retroiluminación de ambiente.

Si bien no se menciona ni una palabra sobre su próxima disponibilidad, es posible que Samsung disponga de cantidades muy limitadas de estos modelos para los mercados de retail y digital signage. La pantalla espejo podría utilizarse para que la gente se probase ropa en modo virtual o viese información adicional en la pantalla. Samsung menciona específicamente que se pueden tomar medidas del cliente a partir de cámaras RealSense de Intel.

Estos son algunos de sus posibles usos, pero sus aplicaciones están aún por desarrollar, ya la tecnología podría resultar interesante en muchos otros escenarios.

Aunque se trate todavía de desarrollos, que están lejos de comercializarse a gran escala, también son ilustrativos de por dónde van los esfuerzos de los fabricantes y qué tipo de novedades podemos esperar en el futuro.