Estos discos utilizan memorias flash NAND en lugar de discos de almacenamiento magnético, y estarán disponibles inicialmente en tres capacidades de 32, 64 y 128 GB.

Hasta ahora, los elevados precios de las memorias flash han constituido un freno para la adopción de estos discos, sin embargo, Toshiba y otros fabricantes de memorias como Samsung, esperan impulsar su producción, lo que debería permitirles reducir precios y dar un impulso a un uso más amplio de este tipo de dispositivos. Los discos de estado sólido también se perfilan más idóneos debido a su mayor durabilidad en comparación con los discos duros tradicionales, al tiempo que también son menos ruidosos.

Según ha informado la propia compañía, Toshiba iniciará la producción de discos SATA a lo largo de los tres primeros meses del próximo año y la fabricación de los discos de 1,8 y 2,5 pulgadas empezará en el mes de mayo.

La máxima velocidad de lectura de estos discos será de 100 Mbps y el mínimo de escritura de 40 Mbps utilizando una interfaz SATA II y una tasa de transferencia de 1 Gbps. De acuerdo con fuentes de Toshiba, la “esperanza de vida” de estos discos se espera que sea de alrededor de 1 millón de horas.

Sin duda, este anuncio supone un paso más en el terreno de las memorias flash en el que se dibuja una ardua competencia. De hecho, el pasado mes de septiembre, HP ya anunció que estaba buscando introducir discos SSD aunque solo con capacidad de 64 GB. Por su parte, Samsung también anunció hace un mes el inicio de la producción de discos de estado sólido de 1,8 y 2,5 pulgadas, si bien aún no ha desvelado una fecha concreta para su comercialización.