Esta solución se lleva comercializando en Europa desde finales de marzo y, desde entonces, son ya 4 los clientes que disponen de este CPD metido en una caja. Ahora, Sun ha aprovechado para mostrar, por primera vez en España, esta solución que, de media, cuesta 400.000 euros. No obstante, su retorno de la inversión puede llegar a ser de una semana, como aseguran le ha pasado a uno de esos cuatro clientes europeos.

Aunque, evidentemente, lo más llamativo de este producto comercial es poder aglutinar todo un CPD en un contenedor, Sun asegura que esta solución supone un antes y un después en el concepto de Centro de Datos. Y lo comparan con la manera en que se compran ordenadores personales. “Nadie compra los componentes sueltos y los ensambla, sino que compra un PC ya terminado, completo. Con el CPD debe pasar lo mismo”, relata Miguel Fajardo, director de sistemas de Sun Microsystems Ibérica.

Con este Blackbox, Sun pretende que las empresas reduzcan todos los gastos asociados a un CPD, especialmente en lo que a espacio, consumo de energía y refrigeración se refiere. Según el presidente de Sun en nuestro país, Joaquín Ochoa, “se reduce por ocho el espacio que ocupa un centro de datos (de 124 a 15 metros cuadrados), lo que permite un despliegue más rápido y que la inversión necesaria sea mucho menor al no necesitar un espacio dedicado, al ser una solución móvil y al consumir hasta un 40 por ciento menos de energía, lo que también implica menos necesidades de refrigeración”.

Por último, cabe señalar que este producto está especialmente pensado para administraciones públicas, así como industrias sanitarias, militar y de telecomunicaciones, entre otras, y que ha sido sometido, incluso, a pruebas de resistencia frente a terremotos.