Los profesores Stephen Keckler, Doug Burger y Kathryn McKinley han estado trabajando durante siete años y han desarrollado tanto el prototipo del chip como su software. El primer procesador creado ha recibido el mismo nombre del proyecto pero, según Burger, sólo es el primero de una gama de procesadores ultra potentes y flexibles fabricados con nanotecnología.

El procesador TRIPS está basado en la nueva arquitectura EDGE (Explicit Data Graph Execution, ejecución de grafos de datos explícitos) que, a diferencia de los microprocesadores convencionales que realizan las operaciones de una en una, puede procesar grandes bloques de información simultáneamente de manera más eficiente.

Las tecnologías de procesamiento de multinúcleo actuales incrementan la velocidad a base de añadir más procesadores y cada uno de ellos no puede ser más rápido que los procesadores previos por separado. Está técnica desvía la tarea de obtener el mejor rendimiento a los programadores de software que deben asumir la difícil tarea de reescribir su código para que funcione bien en un número de procesadores potencialmente grande.

"La tecnología EDGE ofrece un enfoque alternativo cuando la evolución de los sistemas multinúcleo pierde fuerza", afirma Keckler.

Cada chip TRIPS contiene dos núcleos de procesamiento, cada uno de los cuales puede ejecutar 16 operaciones por ciclo de reloj y hasta 1,024 instrucciones simultáneas. Los mejores procesadores actuales están diseñados para ejecutar un máximo de cuatro operaciones por ciclo.

Aunque el prototipo tiene dos núcleos de 16 operaciones cada uno, el equipo espera incrementar estas cifras en futuros desarrollos.