Surface es un ordenador, una pantalla, una mesa, una superficie táctil multiusos. Se trata de un concepto tecnológico que engloba todos los avances informáticos en el ámbito del consumo doméstico pero cuyo manejo se basa en las acciones intuitivas más comunes de la interacción entre el usuario y la máquina y con aplicaciones en diversos sectores profesionales.

Elaborado sobre una amplia pantalla táctil de 30 pulgadas que se sitúa de forma horizontal como si de una mesa se tratase, Surface permite realizar algunas de las habituales tareas que se llevan a cabo con un ordenador a través del control táctil de la pantalla y mediante gráficos e imágenes sencillas de intuitivo manejo.

Steve Ballmer, consejero delegado de Microsoft, ha sido el encargado de presentar los primero prototipos de esta tecnología que a finales de este año estará disponible en hoteles, tiendas, restaurantes y lugares públicos. Microsoft Surface pretende ser la primera de una nueva serie de productos con los que la compañía quiere romper definitivamente las barreras entre los usuarios y la tecnología.

Con el formato de una mesa convencional, cuya plataforma es realmente una pantalla táctil, Surface se convierte en una superficie dinámica e interactiva que permite ejecutar diferentes comandos mediante el tacto, los gestos y objetos reales. Por ello, carece de los habituales teclado y ratón para ser controlado completamente con los dedos. “Creemos que estamos abriendo una puerta a un negocio multimillonario y auguramos un tiempo en el que los ordenadores de superficie estarán generalizados, desde mesas y mostradores, hasta espejos y cuadros en los pasillos. Surface es el primer paso para cumplir con esta visión”, asegura Ballmer.

Surface ofrece diferentes características que le permiten desarrollar innumerables funciones. Los usuarios pueden “coger” información con sus manos mediante tacto y gestos, sin el uso del ratón o del teclado. Reconoce docenas de puntos de contacto simultáneamente, no sólo con un dedo como en las actuales pantallas táctiles. La disposición horizontal permite que varias personas se reúnan alrededor de la máquina y realicen juntos diferentes tareas. Además, reconoce diferentes dispositivos de forma inalámbrica, sólo al contacto con la superficie: desde dispositivos portátiles, hasta todo tipo de objetos mediante diferentes tecnologías de comunicación.