El comercio electrónico ya mueve una cifra de negocio importante que en España asciende a 16.000 millones de euros anuales, según datos de Adigital.

En un contexto de crecimiento, según datos de la empresa Terminis, se calcula que más del 75 por ciento de los sitios web no cumplen con los requisitos legales básicos. De hecho, a medida que crecen las ventas online, se incrementan las demandas de los usuarios, lo que ha dado como resultado que las empresas gastasen durante el año pasado más de 10.000 millones de euros en sanciones, demandas, devoluciones y reclamaciones.

Desde esta empresa, su fundador y abogado especialista en derecho tecnológico Luis Gosálbez destaca la importancia de los textos legales personalizados porque cada vez hay más usuarios, organismos y autoridades que se detienen a revisar los textos legales y comparar ofertas con profundidad. “Las devoluciones, los envíos, las garantías, los medios de pago y las especificaciones técnicas son los aspectos que más conflictos generan a los consumidores y también a los comercios electrónicos”, sostiene.

Como explica esta compañía, a la hora de normalizar estos textos, influyen muchos factores como la situación e idiosincrasia del país en relación con los productos, legalidad, restricciones propias de cada empresa, riesgo de fraude, regulaciones fiscales, gastos de envío, diferentes lenguas, etc.