La encuesta realizada a 5.700 empleados en la región de EMEA desvela que las competencias digitales no se limitan a los rangos de edad de las generaciones Y y Z, sino que suponen una prioridad para todos los empleados y les afecta a ellos y al negocio en general. Según sus datos, el 71% de los participantes opinan que el uso extendido de las habilidades digitales pueden mejorar la ventaja competitiva, mientras que el 67% cree que permite una mayor colaboración entre compañeros, y un 66% de los encuestados piensan que el uso generalizado de las competencias digitales mejorará los ingresos y rentabilidad de las empresas en los próximos cinco años.

A tenor de estos resultados, no es de extrañar que el 64% de los encuestados estén dispuestos a dedicar su tiempo personal a aprender nuevas competencias digitales y formas de trabajar que potencien la productividad en la empresa.

El estudio también concluye que las generaciones más mayores de la plantilla están buscando activamente más competencias digitales técnicas.

Pese a esta concienciación por parte de los empleados, ni siquiera la mitad (48%) de los trabajadores ve la posibilidad de aprovechar plenamente sus competencias digitales en sus empresas. Y, en este sentido, las barreras que identifican es que el aspecto “digital” no se integra por los objetivos personales (51%), falta de presupuesto (43%), falta de soporte adecuado de TI (40%) y políticas empresariales demasiado estrictas (39%).