HP ha calculado que con los servidores c-Class es posible llegar a ahorrar un 46 por ciento en los costes, tanto de puesta en marcha como de administración y gestión de los sistemas. Esto es debido a que los nuevos Blade utilizan un innovador sistema de administración de la energía, el consumo, la refrigeración y la ventilación. Basados en los sistemas Thermal Logic Technologies y Active Cool Fan, estos servidores consiguen adaptarse al número de dispositivos que integren la máquina. De este modo, en función de si el administrador instala más o menos servidores, las fuentes de energía pasan a generar mayor o menor potencia, lo que supone un importante ahorro de costes en el consumo energético. Igualmente ocurre con el trabajo de los ventiladores, en función de lo que se encuentre en el chasis.

Los servidores c-Class se presentan en dos modelos diferentes, el BL460c y el BL480c. Ambos están construidos sobre la base de los procesadores Intel Dual Core, aunque en septiembre comenzarán a ofrecerse también sobre la plataforma de AMD. Servidores que aumentan su capacidad y reducen su tamaño, resultando adaptables a diferentes tecnologías y sistemas operativos y utilizando tecnologías estándar. Integran así discos duros SAS, también más memoria y aumentan sus capacidades de expansión.

Además, para ayudar en las tareas de administración y gestión, incorporan el programa Insight Control Management que automatiza procesos y ofrece a los administradores la posibilidad de gestionar a través de una única interfaz todos los recursos.

Siguiendo la estrategia de desarrollar infraestructuras adaptables para la empresa y conscientes de la preocupación que genera entre los administradores el ahorro de costes, HP lanza estos nuevos servidores con el objetivo de conseguir crecer alrededor de un 60 por ciento en el terreno de servidores Blade.