La nueva tecnología será desarrollada en la exhibición de ciencia este próximo verano en la Royal Society, donde los asistentes serán invitados a ayudar a refinar las habilidades de este ordenador para identificar lo que la gente está pensando en cada momento.

Los programas del ordenador trabajan por la localización y rastreo de hasta 24 puntos faciales como el filo de la nariz, el movimiento de las cejas y las comisuras y extremos de los labios a través de una cámara. Su análisis está basado en combinaciones de 20 movimientos faciales que se identifican con diferentes estados emocionales. El sistema ha sido entrenado usando las expresiones faciales de actores.

El profesor en tecnología de computación, Peter Robinson, ha señalado “la posibilidad de comercializar estas máquinas capaces de identificar estados emocionales, sobre todo en dispositivos como teléfonos móviles, coches o sitios web que podrían leer nuestra mente y reaccionar a nuestros caprichos.

Entre las posibilidades que ofrece esta solución, “nuestra investigación podría permitir a los sitios web adaptar la publicidad o productos al humor en cada momento del usuario”, ha recalcado Robinson.