Se trata de la Crowdcube primera plataforma de crowdfunding aprobada por un organismo regulador europeo (Financial Conduct Authority), aseguran desde la filial española, que se acaba de presentar como resultado de la estrategia de internacionalización del grupo.

Este tipo de plataformas de crowdfunding, o financiación colectiva, han convertido Internet en un medio que facilita la inversión en empresas, así como la ejecución de otro tipo de transacciones económicas. Muchas startups aprovechan esta oportunidad para financiar sus proyectos.

Con Crowdcube es posible invertir online en startups y PYMEs españolas de diferentes sectores, como  alimentación, moda, restauración o tecnología. Tras un primer análisis y valoración, el usuario puede crear su propia cartera de inversiones en startups, a partir de 10 euros, y hacer un seguimiento on-line de las mismas. La plataforma consta de una tecnología en constante desarrollo y destaca por ser moderna, intuitiva y testada, como reconoce Pepe Borrel, Managing Director de Crowdcube Spain.

“España cuenta con muy buenas empresas de consumo o retail (B2C). Éstas encajan perfectamente en las plataformas de crowdfunding, ya que suelen tener un modelo de negocio fácilmente entendible. Además, tienen la oportunidad de convertir a sus futuros inversores en “embajadores” de su negocio (o a su actual cartera de clientes en nuevos accionistas)”, asegura el directivo.

Un 35 por ciento de los proyectos financiados en Reino Unido son del sector retail y consumo, mientras que las empresas tecnológicas y de e-commerce representan un 30 por ciento del total.