Una vez más, las Tecnologías de la Información (TI) muestran su lado más solidario y, aunque pueda parecer que no es lo más importante en estos momentos, toda ayuda es poca, como se suele decir.

El terremoto que el pasado 12 de enero sacudió Haití y dejó prácticamente destruida la capital, Puerto Príncipe, ha dejado, además de un gran número de víctimas y damnificados, un corte en casi todas las vías de comunicación del país, según las informaciones que han facilitado ONG como la Fundación de Naciones Unidas. Esta organización, junto con el Programa Mundial de Alimentos (World Food Program, WFP), Telecomunicaciones Sin Fronteras y otras ONG, están llevando a la isla nuevo equipamiento que permita a los ciudadanos y a los voluntarios volver a conectarse con el resto del mundo.

Los enlaces de comunicación son críticos para las personas que están en la zona, ya que con ellos podrán comprobar el estado de sus seres queridos. Mientras, para los grupos de ayuda resultan fundamentales para poder coordinar sus esfuerzos e informar sobre el estado actual sobre el terreno.

El terremoto acabó con las líneas fijas y el sistema de telecomunicaciones por satélite utilizado por el WFP, así como el servicio GSM (Global System for Mobile Communications), por lo que tampoco es posible enviar ni recibir mensajes de correo electrónico.

No obstante, al día siguiente del seísmo, algunos de estos voluntarios pudieron localizar y utilizar un dispositivo de comunicación por satélite no utilizado, denominado iDirect BitSat, cerca del edificio de Naciones Unidas en la localidad de Gonaives, al norte de Haití.

Mientras, son muchos los grupos internacionales que están respondiendo rápidamente al desastre con asistencia y equipos técnicos. Así, la ITU (International Telecommunication Union) ha anunciado que está desarrollando 40 terminales de satélite para comunicaciones básicas, así como otros 60 equipos con prestaciones de mayor ancho de banda. También establecerá una estación base de la mano de Qualcomm.

Telecomunicaciones Sin Fronteras, organización que ofrece comunicaciones para ciudadanos y voluntarios en áreas de crisis en todo el mundo también está desarrollando dos equipos de respuesta de emergencia en Haití y ofrecerá 2 minutos de llamadas telefónicas gratuitas a cualquier lugar del mundo para que los haitianos puedan hablar con sus seres queridos.