Según el estudio “Búsqueda y recuperación empresarial”, las compañías malgastan al menos un 10 por ciento de los salarios que pagan a sus empleados en que estos encuentren información adecuada y exacta para realizar todos sus trabajos y completar las tareas asignadas.

Según apunta Richard Edwards, analista senior y co-autor del citado estudio, “los trabajadores están sufriendo la sobrecarga de información y la baja disponibilidad de la misma para desarrollar su labor. Como resultado, un empleado destina una cuarta parte de su tiempo en la búsqueda de la información adecuada para llevar a cabo su trabajo”.

La productividad perdida y los costes que ello supone apoyan lo apuntado por Butler Group, en cuyo estudio apunta que las herramientas para la búsqueda y recuperación de información deberían formar parte del arsenal de TI de las compañías como las tecnologías que “permiten a las organizaciones explotar los activos de información que ya tienen. Asimismo, también permitiría a las compañías identificar oportunidades de negocio y reducir riesgos”, según han manifestado desde esta consultora.

Asimismo, Butler señala que las tareas de búsqueda en las empresas y las tecnologías de recuperación, como las de Google, Microsoft y Yahoo, no sólo pueden optimizar los activos de información entre compañías sino que también pueden incrementar la agilidad de las organizaciones a la hora de llevar a cabo tareas de aprobación de informaciones. De hecho, en el estudio se hace una comparación entre las herramientas de búsqueda de ocho fabricantes concluyendo que existe una “cierta confusión sobre los papeles que desempeñan las diferentes tecnologías de búsqueda existentes en el mercado”.

Como apunta Sue Clarke, co-autora del estudio y analista de Bultler, “las organizaciones deben tener en cuenta que las búsquedas en las empresas requieren una gama de técnicas de indexación y funciones para proporcionar toda la información necesaria”.

Asimismo, en el estudio se hace referencia a la estrategia de búsquedas de Google. De hecho, Richard Edwards va más allá y apunta que “tanto IBM como Microsoft han anunciado estrategias de búsqueda, por lo que Google tendrá que hacer frente en los próximos años a esta fuerte competencia que se avecina”.