Según IDC, gran parte de esta alta satisfacción responde a los beneficios empresariales obtenidos de la utilización de estas impresoras 3D en el proceso de creación.

La industria de fabricación y las grandes corporaciones representan actualmente el principal área de actividad para las impresoras 3D. Sin embargo, seguirán surgiendo nuevos focos de oportunidad.  Así lo explica Keith Kmetz, vicepresidente de la firma para el área de soluciones y servicios de periféricos de copia e impresión. "Estas impresoras son típicamente adquiridas para un flujo de trabajo de creación específico, pero una vez que se utilizan, su uso se amplía rápidamente a otras aplicaciones".   

Además, este experto señala que los primeros usuarios han comprobado los sustanciales beneficios en costes y en tiempo de llegada al mercado que facilita la impresión en 3D, pero es su satisfacción general y la posibilidad de ampliar su uso lo que, en última instancia, puede llevar la impresión 3D al siguiente nivel.

El estudio también indica que lafacilidad de uso y el servicio-soporte recibidos son valores casi tan importantes para los encuestados como su precio. Además, la relación directa entre proveedor y cliente es clave, pero esto varía en función del tamaño de la empresa y del mercado vertical en el que opera y, en general, el porcentaje de penetración de las impresoras 3D aumenta en función del tamaño de la organización.

Sin embargo, IDC reconoce también que los que no son usuarios de estas impresoras muestran aún un tibio interés por ellas, pero la consultora espera que esto cambie a corto plazo, según vayan extendiéndose las impresoras 3D de forma más general.