Prácticamente uno de cada dos programas informáticos que se utiliza en nuestro país es una copia ilegal, lo que ha elevado al 46 por ciento la cifra de piratería de software en España. Aunque se mantiene en los mismos índices del año anterior, en 2006 las compañías desarrolladoras de soluciones informáticas han dejado de percibir cerca de 700 millones de euros.

La BSA (Business Software Alliance) señala que esta cifra del 46 por ciento se aleja 10 puntos de la media de la Europa comunitaria y estima que esta pérdida incide en un coste social de entre 4.000 y 6.000 puestos de trabajo que no se han podido crear.

“Los resultados que hoy presentamos reflejan que, en 2006, hemos conseguido frenar la preocupante tendencia al alza observada en 2005, año en el que se produjo un incremento de tres puntos”, señala Luis Frutos, presidente del Comité Español de la BSA.

El informe que ha presentado la BSA, elaborado por IDC, es el Cuarto Informe Global sobre piratería de software y sitúa a España como el tercer país de Europa Occidental con un índice de piratería más alto, sólo superado por Italia y Grecia.

“Gobiernos, organizaciones y empresas tienen que seguir combatiendo agresivamente la piratería si quieren que las pérdidas financieras, que impactan en las economías locales y en las industrias tecnológicas, se vean reducidas”, insta Robert Holleyman, presidente y CEO de la BSA.