Según los representantes de ambas empresas, la unión de AMD y ATI conforma una compañía mucho más competitiva, con una presencia más fuerte en más países y en la que ambas firmas aportan diferentes valores, complementando sus fuerzas. Como resultado de la adquisición, dicen, “obtenemos una gran empresa formada por unos 15.000 empleados (que se mantendrán en la nueva estructura, excepto los puestos más redundantes)”. Por lo tanto, la nueva AMD ampliará su negocio ya existente, el de los microprocesadores, al que añade ahora la fabricación de chipsets gráficos y electrónica de consumo, que aporta ATI.

Según destacan los propios directivos de ambas empresas, las principales claves de la integración de AMD y ATI han sido la innovación (que permitirá avanzar en el mercado y crear nuevos proyectos), crecimiento (que permite aumentar la presencia de ambas empresas en todo el mundo) y elección, ya que la unión de las dos empresas creará nuevos productos, haciendo el mercado más competitivo y donde el usuario tendrá mayor capacidad de elegir entre las diferentes propuestas.

En cuanto a futuras colaboraciones con el resto de la industria, los representantes de AMD confirmaron que, por su parte, esta relación seguirá manteniéndose como hasta ahora, ya que continuarán potenciando su gran apuesta por los estándares abiertos, que permiten al resto de compañías adaptar sus productos a las tecnologías AMD. Tampoco dejará de dar soporte (y de colaborar en nuevos proyectos) a plataformas que opten por incorporar chipsets o tarjetas de nVidia, respetando los acuerdos internacionales de confidencialidad, en cuanto al diseño y desarrollo de nuevos productos.

Por su parte, ATI continuará desarrollando y comercializando productos para arquitecturas Intel, al igual que desarrollará soluciones exclusivas para los productos de AMD.

Uno de los primeros productos que tendrá como resultado la unión de ambos sectores, esperado para 2008, será el proyecto “Fusion”, que pretende unir en una única pieza de silicio, en arquitectura x86, la unidad central de proceso con un procesador gráfico (CPU+GPU, de AMD y ATI respectivamente), desde su fase de diseño, conformando así una arquitectura robusta, de gran rendimiento y más eficiente desde el punto de vista energético.

En cuanto a nuestro país, la unión de los dos negocios formará una empresa de nueve empleados (siete de AMD más dos de ATI) y, como resultado, la nueva AMD se dividirá en cuatro grandes líneas de negocio en las que ATI entrará de forma trasversal en todas ellas: consumo, canal, corporativo y audiovisual (siendo esta última la principal novedad en la empresa y donde ATI será todavía más importante, si cabe).