Ayer martes, el Consejo de Administración de Bitcoin desautorizó las afirmaciones que un día antes había realizado el miembro de su Junta, Olivier Janssens, pero al mismo tiempo reconocía que las fuertes oscilaciones en el valor de los bitcoins le han forzado a una reducción drástica de sus operaciones.

Se refiere a que a principios de 2013 un bitcoin estaba valorado en torno a 14 dólares, pero en noviembre de ese mismo año su valor era de 1.145 y, en apenas tres semanas, se cotizaba a 569 dólares, hasta caer actualmente al entorno de los 258 dólares.

Estas variaciones son algo negativo para la organización, ya que la mayoría de sus activos son bitcoins.

Las consecuencias no se hacen esperar y se están reduciendo los programas que no tengan relación con el gran objetivo: desarrollar el protocolo de Bitcoin.

Las cifras definitivas de la Fundación se conocerán en pocas semanas y su Junta podría tener que cuestionarse por qué no diversifica los activos de la Fundación para estabilizarla, sobre todo después de los numerosos golpes que ha recibido recientemente, como la entrada en prisión por blanqueo de dinero de uno de sus directivos, Charlie Shrem (relacionado con Silk Road), y de Mark Karpeles, que fue CEO de Mt. Gox, el mayor intermediario