Estos días se ha hablado largo y tendido sobre la polémica surgida en torno a los YouTubers y su decisión de cambiar de residencia a Andorra con el fin de obtener mayores ventajas fiscales sin tener que cotizar en España.

Ya en el artículo ¿que tiene Andorra que atrae a los YouTubers españoles? escribimos largo y tendido sobre el debate moral y ético que ha surgido, y cómo la polémica ha continuado suscitando todo tipo de reacciones en redes sociales como Twitter. 

Más allá de todo esto, parece que lo más sensato está en dejar que cada uno haga bien su trabajo. Que los YouTubers, deportistas o desarrolladores que hayan decidido cambiar su residencia fiscal, cumplan con la ley. Y por otro, que Hacienda ponga los medios para hacer cumplir las leyes. 

La Agencia Tributaria tiene dos funciones principales: Facilitar el pago de impuestos y luchar contra el fraude fiscal. Tras la última tendencia en los cambios de residencia por parte de contribuyentes con grandes patrimonios, la Agencia ha anunciado el nuevo Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de 2021.

Mucho ha cambiado el organismo en los últimos años, con avances tecnológicos de todo tipo. Pero sin duda, las mayores novedades implementadas en su proceso de transformación digital parecen estar asociadas al Big Data, con la adopción de 

analítica avanzada e inteligencia artificial. 

Alfonso Castro, director de Informática de la Agencia Tributaria, desvelaba hace meses a la publicación ComputerWorld, que “la entidad lleva tiempo utilizando la inteligencia artificial en ámbitos internos, algo que ha hecho extensible a la lucha contra el fraude y al proyecto de la declaración del IVA”. 

La Agencia Tributaria, junto a socios tecnológicos como IBM, ha desarrollado herramientas informáticas específicas que, basadas en el tratamiento avanzado del dato, permiten determinar el patrimonio de los ciudadanos, sus rentas, así como los cambios en la situación económica de cada uno.

La tecnología Watson de IBM es un gran ejemplo. Ha sido utilizada en tareas como la asistencia al contribuyente por medio de la interacción con bots las 24 horas del día, y ahora amplía a otras áreas clave de control del organismo tributario. 

Con el uso del Big Data, la Agencia Tributaria tiene un mayor control sobre cuándo una persona cambia de residencia y donde la establece, la procedencia de los pagos que realiza con las tarjetas, así como los movimientos y aspectos que son compartidos en perfiles de redes sociales. 

La batalla contra la evasión de impuestos de la AEAT viene de lejos y más aún de los grandes patrimonios, pero quizás, los últimos movimientos de grandes fortunas como el colectivo de Youtubers, han puesto en el punto de mira a todos estos grandes patrimonios. 

La Agencia Tributaria se ha propuesto hacer cumplir la ley con todas sus armas y la eficiencia que aporta el Big Data en el tratamiento del dato parece haberse convertido en uno de sus mejores aliados.