Este sistema consistente en la disposición de múltiples chips embebidos, denominado moviMCP, aúna una serie de funciones propias de las memorias en una única unidad, eliminando, así, la necesidad de disponer de una ranura para la inserción de tarjetas de memoria externas y liberar espacio en los teléfonos móviles, algo cada vez más necesario ante la delgadez de los diseños que salen al mercado.

Esta nueva propuesta incluye dos chips de memoria NAND flash de 16 GB y un controlador, así como un chip DRAM de 1 Gigabit para soportar el procesador y un chip de 2 Gigabit NAND flash para operaciones generales del dispositivo de mano.

Para la creación de este chipset, Samsung ha utilizado la interfaz eMMC, basada en el estándar para memorias embebidas de la MMCA (la asociación de MultiMedia Card), en un esfuerzo para evitar la dificultad de tener que diseñar diferentes tipos de interfaces para memorias NAND flash. De hecho, se trata de un estándar que elimina la necesidad de desarrollar una interfaz de software para cada tipo de memoria.

Según fuentes de la compañía, el nuevo chipset permitirá a los fabricantes de dispositivos de mano, no sólo fabricar teléfonos más pequeños con mayor capacidad de almacenamiento, sino también para reducir significativamente el tiempo requerido para desarrollar esos productos.

Por el momento, ya están disponibles las primeras muestras de moviMCP, aunque Samsung no ha querido desvelar su precio.