Hace ya tiempo que quedó demostrado que las tarjetas gráficas son especialmente potentes en las tareas de procesamiento en paralelo, sin embargo, lo más destacado es que según revela un nuevo estudio llevado a cabo por Intel, las GPUs pueden llegar a ser hasta 100x más rápidas que las tareas realizadas por la CPU. En base a esta afirmación, los nuevos desarrollos de procesadores, tanto de Intel como de AMD, tienden a ofrecer soluciones GPGPU incluso en entornos de grandes servidores y CPDs, trasladando las soluciones actuales de CPU hacia la tecnología basada en GPU de supercomputadores como FASTRA II.

Hasta ahora, Intel había desacreditado en varias ocasiones la tecnología de procesamiento en paralelo desplegada por las GPUs, a través de la denominada arquitectura CUDA desarrollada por Nvidia, con un rendimiento neto en OpenGL cercano al 100x. Sin embargo, en el último informe llevado a cabo, en el que se ha utilizado una gráfica GeForce GTX280 configurado conjuntamente con una CPU Core i7 960 a 3,2 GHz, se observa que el rendimiento final del sistema se incrementa en un promedio de 2,5 veces con ciertas funciones, siendo de un 14x el incremento más sustancial que llega a producirse ejecutando las tareas en modo GPU frente a la ejecución de sólo en modo CPU.

Las conclusiones son bastante evidentes, además de estar enfrentando la potencia GPU de una tarjeta gráfica que fue lanzada a mediados del año 2008, frente a la potencia del procesador Core i7 960 cuyo desarrollo se corresponde con un lanzamiento realizado a finales del pasado año 2009.

Nvidia, como es natural, está encantado con los resultados exhibidos en el informe, ya que demuestra una vez más que los desarrollos GPGPU son los que mayor futuro tienen frente a los sistemas con arquitectura basada en sólo CPUs, aunque siempre y cuando estemos hablando de procesos de informática en paralelo.

No obstante, todavía son muchas las tareas que a diario no son procesadas de modo simultáneo por distintas unidades centrales, con lo que el sistema sigue requiriendo de la CPU para su ejecución más rápida, especialmente cuando se trata de los procesos del sistema operativo.