Así lo revelan diferentes informaciones, que extraen referencias a algo llamado Android Automotive de un documento de definición de compatibilidad de Android, y apuntan a que el nuevo sistema será más potente que Android Auto, que esencialmente es una app que se conecta al sistema de entretenimiendo de los coches.

Actualmente, algunos fabricantes de automóviles están incluyendo en sus modelos sistemas basados en el sistema operativo Android, pero suelen ser desarrollos personalizados a partir del proyecto Android Open Source. Lo malo en ese caso es que, al igual que con los móviles, si tenemos una versión más antigua de Android, puede no ser tan segura como debería.

Google podría resolver este tema desarrollando su propio sistema, que utilizase por defecto Google Maps para la navegación y tener servicios integrados como Play Music, por ejemplo. Esto permitiría a los desarrolladores crear aplicaciones para Android Automotive, y extender la capacidad de la plataforma.

Por ahora, es una primera pista de la idea, pero podría abrir un enorme espacio en la industria del automóvil, siempre que sus resultados convenzan al usuario final.