La necesidad de que los negocios tengan una respuesta ágil e inmediata a las demandas del mercado está dejando las implantaciones de ERP clásicas y monolíticas en un callejón sin salida. Es el fin de los sistemas “legacy”, sostiene la consultora, por lo que recomienda a las empresas que comiencen a tomar medidas lo antes posible. En este sentido, Andy Kyte, vicepresidente de Gartner, subraya que muchas compañías “van a tener que pagar una abultada factura por los diez años de personalización excesiva de sus sistemas ERP”.

En su opinión, la suite ERP está siendo deconstruida en una solución postmoderna, que resultará en un entorno de gestión más federado, con una gran parte de la funcionalidad alojada en servicios en la nube, a través de proveedores externos.

Cuando los ERP estaban en su apogeo, los directores y responsables de negocios querían soluciones fiables e integradas, y se valieron de soluciones ERP para lograrlo. Ahora, las organizaciones demandan lo mismo, pero dan por sentado que estas cualidades ya están presentes en cualquier solución de software, y sus necesidades han cambiado. Ahora quieren flexibilidad. “Un sistema que no es lo suficientemente flexible para satisfacer las cambiantes demandas del negocio es un ancla, no una vela, y no permite guiar la nave hacia adelante", concluye el experto, con este símil naútico.

Como los actuales ERP no van a desaparecer de la noche a la mañana, tendrán que adaptarse. Y la nube, junto a los proveedores externos, aportan muchas alternativas, a los usuarios de negocios frustrados por los módulos de ERP inflexibles y costosos. Por eso, muchos sistemas serán rediseñados y, en 2018, al menos el 30 por ciento de las empresas moverá la mayoría de sus aplicaciones ERP a la nube.

El concepto de una única suite ERP que satisfaga todas las necesidades de una empresa está muerto, y ha sido reemplazado por un enfoque híbrido, que combina las soluciones en la nube con un núcleo más pequeño de ERP, llega a decir la consultora.

Por ello, concluye Gartner, los entornos ERP híbridos serán la norma dentro de cinco años. "A largo plazo, en la próxima década, prevemos un escenario en el que la mayor parte del mercado estará en la nube”, concluye Kyte.