La compra de Sun Microsystems por parte de Oracle será analizada e investigada por la Comisión Europea, que se muestra preocupada por las consecuencias que esta operación pueda tener en el mercado de las bases de datos.

Después de haber estado examinando la operación durante un tiempo, la máxima autoridad que vigila por la competitividad en Europa ha pedido un análisis más profundo del acuerdo al que llegaron Oracle y Sun. Algo que, anteriormente, también había solicitado Estados Unidos.

La Comisión “tiene que examinar con mucho cuidado los efectos que en la competición en Europa cuando el mayor proveedor del mundo de bases de datos propietarias proponer comprar a la empresa más grande de bases de datos de código libre”, señala la comisiaria de Competitividad, Neelie Kroes.

El trabajo de la comisión en esta investigación es “asegurar que los clientes no vean reducidas sus opciones o que, como consecuencia de la compra, se aumenten los precios”, asegura Kroes.

En estos momentos, el mercado de bases de datos está en muy pocas manos y, de hecho, podría resumirse en tres grandes nombres: Oracle, IBM y Microsoft, quienes controlan más del 85 por ciento del negocio.